Brasil es uno de los destinos turísticos favoritos de muchos argentinos, pero últimamente ha surgido una preocupación importante: la contaminación del mar. En diciembre, varios argentinos tuvieron que ser atendidos en Río de Janeiro por problemas estomacales, y algunos incluso pasaron muy mal.
La contaminación se debe a la presencia de enterococos, una bacteria que puede provocar diversas infecciones. El Instituto Estatal de Ambiente (INEA) de Río de Janeiro ha creado un mapa con las playas que no son aptas para bañarse, y la situación es preocupante.
Algunas de las playas de Río de Janeiro que deben evitarse son:
– Todas las playas de la Isla de Paquetá
– Pelônias
– Bandeira
– Pitangueiras
– Engenhoca
– Bica
– Jardim Guanabara
– Sao Bento
– Galeao
– Ramos
– Glória
– Flamengo
– Botafogo
– Urca
– Arpoador
– Ipanema
– Leblon
– Sao Conrado
– Portal de Sernambetiba
– Barra de Guaratiba
– Cardo Recôncavo
En Búzios, las playas que deben evitarse son:
– Canto
– Armação
– Ossos
– Azeda
– João Fernandes
– Ferradura
– Tartaruga
La situación es similar en Florianópolis, donde solo 63 playas están habilitadas, y en Camboriú, donde solo 14 playas son aptas para los turistas.
Es importante tener en cuenta que el Enterococcus es una bacteria que normalmente forma parte de la flora bacteriana del intestino humano y de otros animales, pero que puede causar infecciones bajo ciertas circunstancias. Algunas de las infecciones relacionadas con el Enterococcus incluyen infecciones urinarias, endocarditis, infecciones intraabdominales y en heridas.
Para evitar problemas de salud, es importante tomar algunas precauciones, como:
– Evitar bañarse en playas contaminadas
– No consumir agua ni alimentos contaminados
– Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
– Evitar el consumo de alimentos crudos o poco cocidos.
– No meterse al mar en zonas de desembocadura de ríos y desagües.

