La Academia dio el golpe en territorio xeneize y, con un cabezazo decisivo de Adrián “Maravilla” Martínez, logró el pasaje a la final del Torneo Clausura 2025.
Racing volvió a celebrar en La Bombonera. En una noche intensa y marcada por la tensión, el equipo de Avellaneda superó 1-0 a Boca y aseguró su lugar en la final, donde enfrentará al ganador del clásico platense entre Estudiantes y Gimnasia.
El héroe de la jornada fue Martínez, quien cortó una racha de diez partidos sin convertir y apareció en el momento más oportuno.
El partido había comenzado demorado por el fuerte recibimiento del público local, que obligó a detener el inicio por más de cinco minutos debido a las serpentinas arrojadas desde las tribunas. La propuesta inicial fue friccionada, con infracciones constantes y un desarrollo trabado que benefició al plan de Racing.
Boca intentó imponerse con el manejo de Leandro Paredes, pero careció de precisión en el último tramo.
Las chances claras tardaron en llegar. La más nítida del primer tiempo fue para la Academia: un derechazo de Juan Ignacio Nardoni que se estrelló en el palo tras una gran jugada colectiva. Boca respondió recién sobre el final con un intento desviado de Milton Giménez, aunque sin mayor peligro.
El segundo tiempo mantuvo el tono áspero del encuentro. Ninguno de los dos logró soltarse y las amonestaciones se acumularon. Sin embargo, un cambio inesperado modificó el clima: Claudio Úbeda retiró del campo a Exequiel Zeballos, uno de los más desequilibrantes, generando sorpresa incluso entre los hinchas locales.
Ese movimiento táctico terminó siendo un punto de inflexión para Boca, que perdió profundidad en los metros finales.
A los 30 de la segunda parte, Racing encontró la jugada que cambiaría la historia. Gabriel Rojas envió un centro milimétrico y Martínez, anticipando a Ayrton Costa, conectó un cabezazo impecable para el 1-0.
El grito fue un desahogo personal y una confirmación del gran año de la Academia bajo la conducción de Gustavo Costas.
Boca tuvo una última oportunidad a pocos minutos del final: una combinación entre Paredes, Merentiel y Giménez terminó en un centro que el delantero no pudo empujar. Fue la última señal de vida ofensiva del local.
Los minutos finales mostraron a un Racing inteligente, que administró el ritmo del encuentro y evitó que se jugara en su campo.
Con oficio y autoridad, la Academia construyó una victoria valiosa que alimenta su perfil competitivo y la acerca a un nuevo título.
Racing jugará la final del Clausura 2025, respaldado por una identidad sólida y un goleador que volvió a encenderse en el momento clave.


