MILEI FESTEJÓ EN REDES LA APROBACIÓN DEL PRESUPUESTO 2026

MILEI FESTEJÓ EN REDES LA APROBACIÓN DEL PRESUPUESTO 2026

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El Presidente celebró la votación en el Senado y reforzó el mensaje político del Gobierno tras una sesión clave.


La aprobación del Presupuesto 2026 en el Senado desató una rápida reacción del presidente Javier Milei, quien eligió las redes sociales para marcar posición política apenas finalizada la votación. El oficialismo logró 46 votos afirmativos, consolidando uno de los principales objetivos legislativos del Ejecutivo para el próximo año.

“Viva la libertad, carajo”, escribió el mandatario en su cuenta de X, en un mensaje breve pero cargado de simbolismo, fiel al estilo discursivo que lo acompaña desde la campaña electoral. La publicación estuvo acompañada por una imagen del tablero electrónico del Senado, con el resultado final de la sesión.


UN MENSAJE QUE TRASCIENDE LA VOTACIÓN

Más allá del festejo puntual, el posteo presidencial buscó reforzar el rumbo económico del Gobierno y exhibir respaldo político en el Congreso, en un contexto de tensiones con sectores de la oposición y negociaciones complejas.

El resultado de la votación —46 a favor, 25 en contra y una abstención— reflejó una mayoría ajustada pero suficiente, que permitió al oficialismo avanzar con su hoja de ruta fiscal para 2026.


RESPALDO DESDE EL NÚCLEO LIBERTARIO

Las expresiones de celebración no se limitaron al Presidente. Desde el oficialismo, distintas figuras destacaron el alcance del logro parlamentario.

Patricia Bullrich, referente central del espacio, calificó la sanción como “un Presupuesto histórico” y valoró el trabajo del equipo político que impulsó la iniciativa en el Congreso.

En la misma línea, Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, compartió una imagen junto a su equipo de trabajo y sintetizó el mensaje del Gobierno en una consigna clara: orden y equilibrio fiscal como pilares de la gestión Milei.


UNA SEÑAL POLÍTICA HACIA 2026

Con la aprobación del Presupuesto, el Gobierno busca dar previsibilidad económica y enviar una señal de estabilidad a los mercados y a la sociedad, mientras se prepara para un nuevo año de reformas y ajustes estructurales. La celebración presidencial, breve pero contundente, funcionó como cierre simbólico de una jornada clave en el Congreso.