La central obrera anticipó una posible paro nacional en rechazo a la reforma laboral que se debate en Diputados.
En la antesala de la reunión del Consejo Directivo de la , la central obrera elevó el tono del conflicto y dejó abierta la puerta a un paro general de alcance nacional. El foco del rechazo es la reforma laboral, que ya cuenta con media sanción del Senado y comenzará a debatirse esta semana en la Cámara de Diputados.
Desde la conducción gremial sostienen que el escenario social y político habilita una medida de fuerza de alto impacto.
“Los consensos están dados”
Uno de los voceros más firmes fue , integrante del triunvirato que conduce la CGT, quien aseguró que existe un acuerdo amplio entre los distintos sectores sindicales para avanzar hacia una huelga.
“Están dadas las condiciones y los consensos colectivos para ir a un paro nacional contundente”, afirmó el dirigente, y adelantó que el objetivo será lograr el mayor nivel posible de adhesión.
La definición final quedará en manos del Consejo Directivo, que se reunirá en las próximas horas para formalizar la decisión.
Mensaje directo al Congreso
En paralelo, la CGT endureció su discurso hacia la Cámara baja. Jerónimo envió un mensaje explícito a los legisladores que deberán analizar el proyecto en comisiones.
“Así como está, el proyecto no puede avanzar. Los diputados tienen que rechazarlo”, advirtió, al tiempo que cuestionó a gobernadores y senadores que respaldaron la iniciativa.
La central sindical acusa al oficialismo de desoír los planteos del movimiento obrero.
Críticas al contenido de la reforma
Desde la CGT sostienen que la reforma laboral implica un retroceso en materia de derechos. Según Jerónimo, el texto tiene una “redacción maliciosa” y responde a una carga ideológica que perjudica a los trabajadores.
“Va en contra de los derechos laborales y busca tapar el fracaso del plan económico”, señaló el dirigente.
También apuntó contra el ministro , a quien acusó de intentar “romper la matriz sindical” como paso previo a una avanzada sobre conquistas históricas del movimiento obrero.
Presión desde otros gremios
El clima de tensión se ve reforzado por el reclamo de otros espacios sindicales. Diversos gremios industriales y estatales, junto a las dos CTA, presionan a la CGT para que convoque formalmente a un paro general.
Estos sectores ya anticiparon que acompañarán el debate en Diputados con una movilización al Congreso, en rechazo al tratamiento de la reforma laboral.
La advertencia sindical suma presión política en la antesala de un debate clave para el Gobierno.



