FATE CERRÓ SU PLANTA EN SAN FERNANDO Y DESPIDIÓ A 920 TRABAJADORES

FATE CERRÓ SU PLANTA EN SAN FERNANDO Y DESPIDIÓ A 920 TRABAJADORES

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La empresa atribuyó la decisión al avance de importaciones y a un deterioro financiero sostenido.

La histórica fabricante de neumáticos cesó definitivamente su actividad industrial en Virreyes. La empresa argumentó pérdida de competitividad, caída de la demanda y fuerte avance de importaciones.

La tradicional compañía Fate anunció el cierre de su planta en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y la desvinculación de 920 empleados. La decisión fue comunicada oficialmente por el directorio y marca el final de una etapa industrial de décadas en el sector del neumático.

Según la firma, el escenario actual combina menor demanda interna, incremento sostenido de importaciones —principalmente desde Asia— y un deterioro financiero acumulado durante años.

La empresa confirmó que cesa la actividad productiva y que afrontará el pago de indemnizaciones y compromisos pendientes con bancos y proveedores.

COMPETENCIA EXTERNA Y NÚMEROS EN ROJO

El trasfondo económico aparece como determinante. En los últimos años, las importaciones de neumáticos crecieron con fuerza, acompañadas por una reducción de precios tanto en dólares como en pesos.

Distintos informes privados señalan que la apertura comercial actuó como factor de presión sobre la producción local, especialmente en rubros con menor margen competitivo frente a productos importados.

La baja de precios en el mercado coincidió con un retroceso de la producción industrial y un impacto directo en el empleo manufacturero.

UNA EMPRESA CON PESO HISTÓRICO

Fate fue pionera en la fabricación de neumáticos radiales para la industria automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte pesado, además de contar con presencia exportadora en distintos mercados internacionales.

Sin embargo, la compañía arrastraba pérdidas desde hace años y había advertido previamente sobre sobrecarga impositiva, dificultades para acceder a insumos importados, costos laborales elevados y conflictividad sindical.

El cierre refleja no solo una crisis empresarial puntual, sino también las tensiones estructurales que atraviesa la industria nacional.

IMPACTO SOCIAL Y DEBATE ECONÓMICO

El cese de actividades abre un nuevo foco de preocupación en el mercado laboral, en un contexto donde distintas ramas industriales enfrentan reacomodamientos productivos.

Mientras la empresa sostiene que la decisión responde a “cambios en las condiciones de mercado”, el caso reaviva el debate sobre apertura comercial, competitividad y protección del empleo en sectores intensivos en mano de obra.

El cierre de la planta de San Fernando deja así una señal de alerta en el entramado productivo y suma un capítulo más a la discusión sobre el rumbo económico y sus efectos en la industria argentina.