La tensión militar y el riesgo en rutas energéticas clave vuelven a sacudir a los mercados.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a generar fuertes movimientos en los mercados energéticos. Tras una breve pausa provocada por declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, el precio internacional del petróleo retomó su tendencia alcista y vuelve a acercarse a los 100 dólares por barril.
El crudo había registrado una baja significativa luego de que Trump sugiriera que el conflicto podría tener un desenlace rápido, mensaje que llevó calma momentánea a los mercados financieros. Sin embargo, ese efecto duró apenas unas horas y la incertidumbre volvió a imponerse.
La continuidad de los bombardeos y la falta de señales concretas de una tregua reactivaron la presión sobre los precios del petróleo.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la tensión
Uno de los principales focos de preocupación para los inversores es el estratégico Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
El conflicto militar que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel elevó el riesgo de interrupciones en esa vía energética crucial. En los últimos días, el tránsito de buques petroleros se redujo drásticamente ante el temor de ataques o sabotajes.
La amenaza sobre una de las rutas energéticas más importantes del planeta volvió a disparar la volatilidad en los mercados internacionales.
Durante la última jornada, el barril de Brent, referencia global del mercado petrolero, se ubicó cerca de los 91 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) rondó los 87 dólares, ambos con subas cercanas al 4%.
Un mercado marcado por la volatilidad
Desde el inicio de la guerra, los precios del petróleo han experimentado fuertes oscilaciones. A comienzos de la semana el Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril, impulsado por el temor a un bloqueo prolongado del suministro energético.
Aunque posteriormente retrocedió, los analistas coinciden en que la volatilidad seguirá mientras el conflicto continúe y el estrecho de Ormuz permanezca bajo amenaza militar.
El nivel cercano a los 92 dólares por barril refleja un mercado que ya descuenta un conflicto prolongado en Medio Oriente.
Impacto en los combustibles
El efecto de la guerra también se siente en los precios de los combustibles. En Estados Unidos, la gasolina registró su undécima jornada consecutiva de aumentos, acumulando una suba cercana al 20% desde el inicio del conflicto.
El diésel, por su parte, mostró un incremento aún mayor y se ubicó en 4,83 dólares por galón, lo que representa un alza aproximada del 28% en apenas dos semanas.
Reacción de los mercados financieros
En medio de este escenario de tensión global, los mercados bursátiles comenzaron a mostrar signos de recuperación parcial. En Wall Street, varias acciones argentinas que cotizan a través de ADR registraron subas impulsadas por el rebote del apetito por riesgo entre los inversores.
Entre las compañías con mayores avances se destacaron Central Puerto, Edenor, Loma Negra y Pampa Energía, mientras que YPF operó prácticamente sin cambios y MercadoLibre fue una de las pocas que registró caídas.
El repunte de los activos argentinos también se vio acompañado por una leve mejora en el mercado de deuda y una baja del riesgo país.
El indicador elaborado por J.P. Morgan se ubicó en torno a 550 puntos básicos, tras retroceder desde niveles cercanos a los 600 registrados durante los momentos más críticos de la crisis internacional.
A pesar de este alivio parcial, los analistas advierten que la evolución del conflicto en Medio Oriente seguirá siendo el principal factor de riesgo para los mercados globales en las próximas semanas.



