Los principales candidatos participaron de la primera vuelta presidencial.
Brasil atraviesa este domingo una jornada electoral decisiva. Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva ya emitieron su voto y aguardan ahora el avance del escrutinio que determinará quiénes serán los dos candidatos que competirán por la Presidencia en una eventual segunda vuelta.
Flávio Bolsonaro votó durante la mañana en la Escuela Municipal Barão Homem de Mello, en Vila Isabel, Río de Janeiro. El candidato del Partido Liberal llegó acompañado por dirigentes de su espacio y, después de sufragar, manifestó su confianza en obtener un resultado favorable.
Lula, candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores, votó posteriormente en São Bernardo do Campo, en el área metropolitana de San Pablo. Llegó acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin y otros dirigentes de su espacio.
UNA DISPUTA CON FINAL ABIERTO
La elección brasileña llega a su momento decisivo con dos proyectos políticos enfrentados y un escenario que mantiene abierta la definición presidencial.
En total, 158.745.463 ciudadanos están habilitados para votar en estos comicios. Además de presidente y vicepresidente, los brasileños eligen gobernadores, diputados federales, senadores y legisladores estaduales.
La campaña estuvo marcada por una fuerte polarización entre Lula y Flávio Bolsonaro. El actual mandatario busca un nuevo período, mientras que el candidato del PL procura recuperar para el espacio político de su familia el control del Poder Ejecutivo.
EL BALOTAJE, EN EL CENTRO DE LA ESCENA
Las encuestas previas a la elección anticipaban una segunda vuelta entre los dos principales candidatos. Para evitarla en primera instancia, uno de los postulantes debe superar el 50% de los votos válidos.
El desafío inmediato para ambos candidatos es convertir la ventaja electoral de la primera vuelta en una mayoría capaz de definir la Presidencia el 25 de octubre.
Si ninguno alcanza la mayoría requerida, Lula y Flávio Bolsonaro volverán a enfrentarse en el balotaje previsto para el 25 de octubre.
MÁS ALLÁ DE LA PELEA PRESIDENCIAL
La jornada electoral también definirá una parte importante de la futura relación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso brasileño. Se renueva la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado, además de las legislaturas de los estados.
La composición del próximo Congreso será determinante para el gobierno que surja de las urnas y para su capacidad de avanzar con su agenda política.
El resultado tendrá además impacto regional. Brasil es la principal economía de Sudamérica y su orientación política influye directamente en las relaciones dentro del Mercosur y en el vínculo con la Argentina.
UNA NOCHE ELECTORAL QUE PUEDE EXTENDERSE
Con los principales candidatos ya frente a las urnas, la atención se concentra ahora en el cierre de la votación y el conteo electrónico.
La diferencia entre los dos principales espacios será uno de los primeros datos que observarán los mercados, los gobiernos de la región y los dirigentes políticos.
La definición presidencial, sin embargo, podría quedar postergada hasta el 25 de octubre si ninguno consigue imponerse en primera vuelta.
Brasil votó. Ahora comienza la etapa decisiva de una elección que puede redefinir el escenario político de la región.



