Con un margen ajustado la sesión se pone en marcha en medio de tensiones políticas.
En una jornada marcada por la incertidumbre, la oposición logró reunir el quórum necesario para iniciar la sesión en la Cámara de Diputados, centrada en el polémico Caso $LIBRA, que ha generado gran controversia en el ámbito político y financiero del país. Con 129 diputados presentes, el debate se habilitó gracias a la clave participación de los cordobeses cercanos al intendente Martín Llaryora y un grupo de radicales.
Hasta minutos antes de la apertura de la sesión, había dudas sobre si los impulsores del encuentro lograrían alcanzar el número mágico de 129 diputados. Los «poroteos» indicaban que la situación era crítica, y con algunos «milagros» lograron llegar a la cifra necesaria para iniciar el debate. Este esfuerzo fue impulsado por bloques como Encuentro Federal, Coalición Cívica, Democracia para Siempre y Unión por la Patria.
La tensión en el Palacio fue palpable, ya que las estrategias del oficialismo suelen incluir llamados a gobernadores para asegurar ausencias estratégicas entre los diputados. Sin embargo, esta vez la oposición logró capitalizar un momento de debilidad del Gobierno. Las llegadas sorpresivas de los cuatro cordobeses —Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez, Juan Brügge y Alejandra Torres fueron decisivas para alcanzar el quórum.
Entre las sorpresas también se destacó la presencia del entrerriano Francisco Morchio del PRO y algunos radicales como Fabio Quetglas y Julio Cobos, quienes se sumaron al debate pese a las expectativas de que pudieran ausentarse. El clima de confrontación entre el PRO y La Libertad Avanza también generó incertidumbre sobre si algunos diputados cercanos a Mauricio Macri participarían; finalmente, no se registraron asistencias desde esa bancada hasta el inicio de la sesión.
La discusión sobre el Caso $LIBRA promete ser intensa y está prevista que incluya una serie de proyectos vinculados al escándalo cripto que ha sacudido al país. A medida que avanza esta jornada clave, todos los ojos están puestos en cómo se desarrollará el debate y qué repercusiones tendrá en la política argentina.


