“Es la transformación más importante en 50 años”, aseguró antes del debate en el Senado.
En la antesala del debate por la reforma laboral en el Senado, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, expresó su respaldo total al proyecto y se mostró optimista respecto al resultado de la votación que comenzará a las 11.
La dirigente oficialista definió la iniciativa como un punto de inflexión en la legislación laboral argentina, al sostener que se trata de la reforma más trascendente en medio siglo.
“Estamos ante una modernización estructural que ningún gobierno democrático logró concretar en esta magnitud”, afirmó Bullrich al ingresar al Congreso.
Confianza en los votos y respaldo político
Consultada sobre el respaldo parlamentario, la senadora aseguró que el oficialismo cuenta con el acompañamiento de sectores que comparten la necesidad de cambios profundos en el sistema laboral.
Según explicó, el proyecto fue trabajado con actores políticos que impulsan una agenda reformista y buscan —en palabras de la legisladora— “que el país avance hacia un esquema más competitivo y dinámico”.
Desde el bloque libertario transmiten tranquilidad y descuentan que el resultado será favorable para el Gobierno.
Cambios en el proyecto y diálogo con sectores
Bullrich también rechazó versiones que señalaban una supuesta concesión ante la CGT. En cambio, sostuvo que las modificaciones introducidas responden a un proceso de diálogo institucional.
“Escuchar no es ceder, es construir una norma más equilibrada”, enfatizó, al defender los ajustes realizados en las últimas horas.
La legisladora argumentó que el Ejecutivo buscó incorporar distintas miradas para fortalecer la viabilidad política del proyecto sin alterar su espíritu reformista.
Una sesión clave
El debate en la Cámara Alta se desarrolla en un clima de fuerte tensión política y movilizaciones sindicales en las inmediaciones del Congreso. Para el oficialismo, la aprobación de la reforma representa una señal de gobernabilidad y avance en su programa de transformación económica.
En ese marco, Bullrich insistió en que la iniciativa marcará un antes y un después en la normativa laboral argentina, al tiempo que remarcó que el Gobierno mantiene su rumbo reformista pese a las presiones externas.



