El Gobierno acelera contactos para reunir los votos y busca aprobar la ley en el inicio de 2026.
La Casa Rosada puso en marcha una intensa ronda de negociaciones políticas para destrabar la reforma laboral en el Congreso. Con el calendario legislativo corriendo y las sesiones extraordinarias de febrero en el horizonte, el oficialismo intenta cerrar acuerdos con sectores dialoguistas, gobernadores y bloques aliados para alcanzar las mayorías necesarias en ambas cámaras.
🔴 EL OBJETIVO CENTRAL DEL GOBIERNO ES LLEGAR AL RECINTO CON LOS VOTOS ASEGURADOS Y EVITAR UNA DERROTA PARLAMENTARIA EN EL COMIENZO DEL AÑO LEGISLATIVO.
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, inició una serie de encuentros con mandatarios provinciales para medir apoyos y acercar posiciones. Chubut fue el primer destino, seguido por contactos previstos con gobernadores de Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco. La estrategia apunta a sumar respaldo territorial que luego se traduzca en votos legislativos, especialmente en el Senado.
Mientras tanto, en el Congreso continúan las conversaciones sobre el texto que obtuvo dictamen en diciembre de 2025. Desde el oficialismo admiten que el proyecto no está cerrado y que podría incorporar modificaciones para ampliar consensos. Así lo confirmó la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien reconoció que habrá cambios si eso garantiza la sanción de la ley.
⚠️ EN EL SENADO, EL OFICIALISMO PARTE DE 21 VOTOS PROPIOS Y NECESITA SUMAR AL MENOS 16 MÁS PARA LOGRAR EL QUÓRUM Y LA APROBACIÓN DEFINITIVA.
El foco de las negociaciones está puesto en senadores radicales, legisladores alineados con gobernadores provinciales y sectores del peronismo no kirchnerista. En Diputados, el escenario es similar: aunque La Libertad Avanza cuenta con el respaldo del PRO y el MID, los números todavía no alcanzan y obligan a profundizar acuerdos políticos y sectoriales.
Uno de los puntos más sensibles del debate es el capítulo tributario de la reforma. Varias provincias expresaron preocupación por el impacto que algunas medidas podrían tener sobre la coparticipación federal. Según fuentes parlamentarias, la disposición del Gobierno a ceder en ese aspecto será clave para destrabar apoyos decisivos.
🔎 EL ESCENARIO SIGUE ABIERTO: LA OPOSICIÓN SE REORGANIZA Y PODRÍA UTILIZAR OTROS TEMAS DEL TEMARIO LEGISLATIVO PARA PRESIONAR AL OFICIALISMO.
En paralelo, el vocero presidencial Manuel Adorni convocó a una nueva reunión de la denominada “mesa chica” para el viernes 16 de enero en Balcarce 50. El encuentro servirá para evaluar el estado de las negociaciones y definir los próximos pasos de la estrategia legislativa. Participarán, entre otros, Martín Menem, Patricia Bullrich, Diego Santilli, Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt, mientras que Karina Milei y Luis Caputo podrían sumarse de manera eventual.
Además, Bullrich anticipó la creación de una comisión técnica que comenzará a trabajar desde el 16 de enero, coordinada por la abogada Josefina Tajes, con el objetivo de analizar objeciones y propuestas alternativas. El 26 de enero está previsto un debate específico en el Senado, con la intención de habilitar el tratamiento de la reforma en los primeros días de febrero.



