Un gesto simbólico que busca reforzar el respaldo internacional en medio de la transición venezolana.
La oposición venezolana y la política internacional fueron protagonistas este jueves en Washington, cuando María Corina Machado se reunió con Donald Trump en la Casa Blanca y le regaló la medalla del Premio Nobel de la Paz que ella misma había recibido recientemente.
El gesto fue presentado por Machado como una muestra de “gratitud” por el compromiso que, según ella, el presidente de Estados Unidos ha tenido con la libertad y el futuro de Venezuela, tras los recientes acontecimientos en el país caribeño.
Según la placa que acompañó la medalla, el obsequio fue presentado “como símbolo personal de agradecimiento en nombre del pueblo venezolano por el liderazgo extraordinario en la promoción de la libertad y la defensa de la democracia”.
UN GESTO PÚBLICO EN UN CONTEXTO POLÍTICO COMPLEJO
El encuentro, que se realizó a puertas cerradas en la residencia presidencial, se produjo mientras Estados Unidos mantiene su política exterior activa hacia Venezuela tras la captura y salida del poder de Nicolás Maduro. Durante la reunión, Machado reforzó sus palabras ante seguidores y medios al afirmar que “podemos contar con el presidente Trump” mientras abogaba por mayores libertades en su país.
Sin embargo, la Casa Blanca no confirmó que Trump haya aceptado formalmente la medalla como un reconocimiento oficial, y expertos del Premio Nobel han aclarado que, si bien la medalla física puede entregarse, el título de Nobel de la Paz sigue siendo intransferible.
El Instituto Nobel señaló que la medalla puede cambiar de manos, pero el título de laureado no puede ser transferido a otra persona.
SIGNIFICADO HISTÓRICO Y CRÍTICAS INTERNACIONALES
Machado explicó que su gesto se inspiró en un episodio histórico que conectaba a líderes latinoamericanos con figuras de la historia de Estados Unidos, reforzando simbólicamente la alianza y la lucha por la libertad.
El gesto, sin embargo, también generó respuestas críticas, incluyendo cuestionamientos desde Noruega por lo que algunos consideraron una falta de respeto al significado original del premio.
En Oslo, analistas calificaron el acto como inusual e incluso polémico, destacando que el Premio Nobel de la Paz tiene normas estrictas sobre su entrega y significado.
UNA SEÑAL EN MEDIO DE LA TRANSICIÓN VENEZOLANA
Aunque la reunión fue descrita como “excelente” por Machado y recibió palabras de agradecimiento por parte de Trump, la realidad política en torno a la transición en Venezuela sigue siendo incierta. El gesto busca reforzar alianzas y reconocimiento internacional, aunque no reemplaza el proceso político interno que su país enfrenta.
Este tipo de encuentros y símbolos políticos resaltan la complejidad geopolítica actual y la forma en que figuras opositoras venezolanas buscan posicionarse en la escena internacional mientras se define el rumbo de su nación.



