Una filtración inesperada pone en jaque al Gobierno y al asesor presidencial, quien asume la responsabilidad del error
La noche de la entrevista de Milei con Jonatan Viale fue muy tensa. El asesor presidencial, Santiago Caputo, interrumpió la conversación cuando Milei mencionó que se asesoraría con el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, sobre sus problemas legales relacionados con el escándalo $LIBRA. Caputo cortó la entrevista, se cruzó en cámara y le habló al oído a Milei, obligando a hacer una edición.
La filtración de la grabación en crudo mostró la interrupción de Caputo, lo que generó una gran controversia. El Gobierno intentó reconstruir su credibilidad, pero la situación se complicó aún más. La cúpula libertaria decidió que Caputo se «tirara sobre la granada» y asumiera la responsabilidad del error.
Al día siguiente, el vocero presidencial, Manuel Adorni, criticó la acción de Caputo, diciendo que el Presidente lo había retado y que su intromisión había sido «innecesaria«. Adorni también aseguró que el Gobierno nunca edita las entrevistas grabadas que Milei ofrece en la Casa Rosada.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, también se pronunció sobre el tema, diciendo que Caputo se metió en el reportaje «por una estupidez» y que esto le servirá para entender que «nadie es superpoderoso.»
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