Por Redacción | Política
Coincidieron en un evento tras meses de distancia, pero evitaron todo contacto.
Tras casi seis meses sin compartir un mismo escenario, el presidente Javier Milei y el exmandatario Mauricio Macri volvieron a coincidir en un evento político, aunque el esperado gesto de acercamiento nunca ocurrió. El encuentro se dio durante la cena anual de la Fundación Libertad, en un contexto marcado por tensiones entre el Gobierno y sectores del PRO.
UNA MISMA SALA, DISTANCIA EVIDENTE
El evento reunió a más de mil invitados en el complejo Parque Norte, entre funcionarios, dirigentes políticos y empresarios. Sin embargo, la coincidencia entre Milei y Macri estuvo atravesada por la frialdad.
A pesar de compartir el mismo ámbito, no hubo saludo ni contacto entre ambos referentes políticos.
La escena reflejó el momento de distancia que atraviesan las relaciones entre el oficialismo y el partido fundado por Macri.
SALIDAS SIN CRUCE
Según trascendió, el Presidente se retiró inmediatamente después de su discurso, utilizando una salida trasera del escenario. Minutos más tarde, Macri también abandonó el lugar.
Los movimientos de ambos evitaron cualquier posibilidad de encuentro cara a cara.
La falta de interacción no pasó desapercibida entre los asistentes.
UN DISCURSO CON SEÑALES ECONÓMICAS
Durante su intervención, Milei centró su mensaje en la política económica del Gobierno, reafirmando su postura.
El mandatario aseguró que no se apartará “ni un ápice de la ortodoxia” en su programa económico.
Sus palabras buscaron marcar rumbo en medio de un contexto político y económico desafiante.
PRESENCIAS Y GESTOS
En contraste con la distancia entre Milei y Macri, la ministra Patricia Bullrich sí se acercó a saludar al expresidente.
El gesto de Bullrich contrastó con la ausencia total de interacción entre los dos principales protagonistas de la noche.
Además, participaron figuras del gabinete nacional, dirigentes de La Libertad Avanza y del PRO, junto a referentes del sector empresarial.
UN CLIMA QUE REFLEJA LA INTERNA
El reencuentro, lejos de significar un acercamiento, dejó en evidencia las tensiones políticas vigentes.
La falta de un saludo se interpretó como un símbolo del enfriamiento en la relación entre Milei y Macri.
Un evento que, más allá de los discursos, dejó una imagen clara: la distancia política sigue intacta.



