Un informe compara costos y revela que vacacionar en Argentina sigue siendo la opción más conveniente.
La planificación de las vacaciones de verano vuelve a estar atravesada por una pregunta central para miles de familias argentinas: ¿dónde es más conveniente vacacionar sin desbordar el presupuesto? La inflación, el tipo de cambio y el precio de los pasajes vuelven a ser factores determinantes a la hora de elegir destino.
Un relevamiento elaborado por la consultora Focus Market analizó los costos estimados para una familia tipo de cuatro integrantes durante una estadía de 15 días, contemplando vuelos y alojamiento en hoteles de tres estrellas con desayuno incluido. Los resultados muestran contrastes marcados entre el turismo interno y los viajes al exterior.
DESTINOS NACIONALES: LOS MÁS ELEGIDOS
Dentro de Argentina, Mar del Plata se consolida como uno de los destinos más accesibles y demandados, con un gasto total que ronda los $5,1 millones, mostrando un aumento moderado respecto del año anterior.
El turismo interno mantiene una ventaja clave: previsibilidad de costos y menor impacto del tipo de cambio.
Otros destinos nacionales presentan variaciones más pronunciadas. Bariloche aparece entre los más costosos del país, con un presupuesto cercano a los $7,7 millones, mientras que Mendoza se posiciona como una de las opciones más económicas, con un gasto estimado de $3,6 millones para una quincena.
VIAJAR AL EXTERIOR: MÁS ATRACTIVO, PERO MÁS CARO
Al cruzar las fronteras, los números cambian de forma significativa. Río de Janeiro sigue siendo uno de los destinos internacionales preferidos, aunque el costo total del viaje supera los $8,4 millones, impulsado principalmente por el valor de los pasajes aéreos.
En tanto, Punta del Este se ubica como la alternativa más onerosa del relevamiento, con un gasto cercano a los $11 millones, reflejando fuertes incrementos interanuales. Santiago de Chile, por su parte, aparece en una franja intermedia, con costos que rondan los $7,3 millones.
El precio de los vuelos se convierte en el principal obstáculo para el turismo internacional, incluso en destinos cercanos.
EL IMPACTO DEL TIPO DE CAMBIO
Uno de los factores que explica estas diferencias es la evolución de las monedas durante 2025. La fuerte depreciación del peso argentino frente al dólar encareció los viajes al exterior, mientras que monedas regionales como el real brasileño y el peso chileno se fortalecieron.
Este escenario redujo la competitividad de los destinos internacionales y volvió a colocar al turismo interno como una opción más conveniente para los viajeros argentinos.
CUÁNTO CUESTA EL VERANO, MÁS ALLÁ DEL VIAJE
El informe también analizó una canasta de verano compuesta por productos básicos para vacacionar. El gasto estimado para una familia tipo ronda el millón de pesos, con subas concentradas en artículos como trajes de baño, protección solar y accesorios infantiles.
Aun con algunos precios a la baja, el costo general de equiparse para el verano sigue siendo elevado.
ESCAPADAS CORTAS, UNA ALTERNATIVA EN ALZA
Ante este panorama, crecen las opciones de turismo de cercanía. Escapadas de cuatro días a localidades próximas a Buenos Aires permiten reducir gastos de traslado y alojamiento, con presupuestos sensiblemente menores que los de una quincena tradicional.
¿QUÉ DESTINO CONVIENE?
El análisis concluye que vacacionar dentro de Argentina sigue siendo la alternativa más accesible, especialmente en destinos como Mendoza o Mar del Plata. Si bien Brasil y Chile ofrecen propuestas atractivas, el costo de los pasajes y el tipo de cambio juegan en contra. Uruguay, en particular Punta del Este, aparece como la opción menos conveniente desde el punto de vista económico.
En un contexto de presupuestos ajustados, el turismo interno y las escapadas cortas se consolidan como la estrategia más eficiente para disfrutar del verano sin sobresaltos financieros.







