El reparto de cargos frena el acuerdo de unidad y mantiene latente la posibilidad de internas el 15 de marzo.
La renovación de autoridades del PJ bonaerense se convirtió en el primer gran test político del peronismo con la mirada puesta en 2027. En ese escenario, Axel Kicillof se encamina a asumir la presidencia del partido, pero el acuerdo aún no está sellado: la discusión por los cargos clave mantiene abiertas todas las opciones.
La consigna compartida es evitar una interna, pero el reparto de lugares estratégicos sigue siendo el principal obstáculo.
UN ACUERDO IMPENSADO HACE MESES
Las negociaciones entre el entorno del gobernador y los referentes bonaerenses de La Cámpora avanzaron en los últimos días con un dato central: Máximo Kirchner ofreció que Kicillof encabece el PJ provincial, algo que hasta hace poco parecía fuera de agenda.
El ofrecimiento marca un giro político de peso, tras años de reclamos del kicillofismo por la falta de respaldo partidario a la gestión provincial.
Sin embargo, la aceptación del Gobernador está condicionada a una sola premisa: consenso real en el armado de la conducción.
UN IMPASSE A LA ESPERA DE KICILLOF
Las conversaciones atraviesan por estas horas una pausa clave. La ausencia del mandatario provincial en La Plata, por cuestiones de gestión, ralentizó definiciones.
“Hay un impasse a la espera de la llegada de Axel”, reconoció un dirigente involucrado en las negociaciones.
Su palabra será decisiva para destrabar —o profundizar— el conflicto.
LA VICEPRIMERA, EL NUDO DE LA DISPUTA
El principal punto de fricción es la vicepresidencia primera, un cargo de alto peso político dentro de la estructura partidaria. Ese lugar es disputado tanto por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) como por La Cámpora.
El espacio que responde a Kicillof impulsa a Verónica Magario, actual vicegobernadora y eventual alternativa para la presidencia si no hay acuerdo.
La pelea por ese lugar empantana una negociación que, en otros tramos, parecía encaminarse.
CÓMO SERÍA EL REPARTO DE PODER
La propuesta sobre la mesa por parte del MDF incluye:
- Vicepresidencia primera
- Control de la Junta Electoral
Mientras que La Cámpora quedaría con:
- Vicepresidencia segunda
- Secretaría General
- Presidencia del Congreso del PJ
Aunque el esquema aparece equilibrado, el peso político de la vice primera rompe la armonía.
LOS NEGOCIADORES DE CADA SECTOR
Por el lado del Gobernador participan Verónica Magario, el ministro Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares.
En representación del núcleo duro kirchnerista lo hacen Facundo Tignanelli, Alejandro Dichiara y el intendente Federico Otermín.
“Necesitamos conducción propia y gobernabilidad”, sostienen desde el MDF.
“Si no hay acuerdo, iremos a internas”, advierten sin rodeos.
CLIMA DE DIÁLOGO, FINAL ABIERTO
Pese a las tensiones, las partes coinciden en destacar el tono de las reuniones.
“Buen clima, pero con muchos escenarios posibles”, resumió uno de los protagonistas.
La verticalidad histórica del PJ y el peso de su Congreso hacen que cada cargo tenga valor estratégico, elevando la tensión en la recta final.
EL FACTOR TERRITORIAL, OTRA URGENCIA
La definición provincial es clave también para ordenar el mapa local: se renovarán autoridades en los 135 distritos bonaerenses. Sin un acuerdo arriba, el armado territorial queda en suspenso.
Mientras se negocia la unidad, ya se preparan listas paralelas “por si acaso”, admiten en voz baja.
CUENTA REGRESIVA AL 15 DE MARZO
El peronismo bonaerense transita días decisivos. Kicillof está a un paso de conducir el PJ, pero la letra chica del poder sigue marcando la diferencia entre un acuerdo de unidad o una interna que podría reconfigurar el mapa político rumbo a 2027.




