La central obrera presiona a gobernadores y al peronismo mientras el oficialismo busca aprobar la ley en el senado.
La CGT volvió a endurecer su postura frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y anticipó que buscará bloquear su aprobación en el Senado hasta el último momento. La central sindical también apuntó contra gobernadores y sectores del peronismo por el avance de la iniciativa.
El dirigente Octavio Argüello sostuvo que el movimiento obrero mantendrá la ofensiva en distintos frentes para intentar frenar la ley que el oficialismo pretende sancionar el próximo viernes.
“Vamos a pelear en todos los ámbitos posibles para impedir que esta reforma avance”, advirtió el dirigente, al ratificar la estrategia sindical.
UNA OFENSIVA EN TRES FRENTES
Desde la conducción de la central obrera anticiparon que la resistencia continuará por la vía legislativa, judicial y mediante nuevas movilizaciones callejeras. El sindicalismo considera que el reciente paro general mostró capacidad de presión, aunque reconoce las dificultades del escenario parlamentario.
La CGT admite que el margen para frenar la ley es estrecho, pero asegura que agotará todas las herramientas disponibles.
Argüello también relativizó la efectividad de nuevas huelgas permanentes y planteó que el conflicto excede lo gremial y se inscribe en una disputa política más amplia.
CRÍTICAS AL GOBIERNO Y SALIDA DEL CONSEJO DE MAYO
El dirigente camionero cuestionó además la dinámica de diálogo con el Ejecutivo y justificó la salida de la CGT del llamado Consejo de Mayo, al considerar que no existieron condiciones reales de negociación.
Desde la central sindical sostienen que el Gobierno avanzó con decisiones unilaterales y sin incorporar las propuestas del movimiento obrero.
DARDOS CONTRA LOS GOBERNADORES
Uno de los puntos más duros del pronunciamiento fue dirigido a mandatarios provinciales que, según la CGT, facilitaron el avance legislativo del proyecto. Argüello calificó de “entreguistas” a gobernadores de provincias como Salta, Catamarca, Tucumán, Chubut y Santa Cruz.
El sindicalista insinuó que el respaldo parlamentario pudo estar vinculado a acuerdos por financiamiento u obras públicas.
La conducción cegetista acusa a sectores políticos de priorizar negociaciones con la Casa Rosada por sobre la defensa de los trabajadores.
RECLAMOS AL PERONISMO
La central obrera también expresó malestar con el peronismo por la falta de una estrategia unificada frente a la reforma. Argüello pidió al espacio ordenarse internamente y cuestionó la ausencia de propuestas alternativas en el Congreso.
Para la CGT, la fragmentación del PJ debilita la capacidad de frenar una reforma que el sindicalismo considera regresiva.
En este contexto, el futuro del proyecto se definirá en el Senado, donde el oficialismo busca los votos necesarios para convertir la iniciativa en ley en los próximos días.



