Por Redacción | Sociedad
Podrían reducirse frecuencias desde la segunda semana de mayo y afectar a las principales líneas del AMBA.
Una advertencia sindical encendió la preocupación entre millones de usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El gremio La Fraternidad alertó sobre una posible disminución en la frecuencia de trenes a partir de la segunda semana de mayo, lo que impactaría directamente en el servicio diario.
INCERTIDUMBRE ENTRE LOS PASAJEROS
Aunque desde el Gobierno nacional aseguran que no hay cambios oficiales en los cronogramas, el anuncio generó inquietud entre quienes dependen del tren para sus actividades cotidianas.
La posibilidad de menos servicios reaviva temores por demoras, formaciones saturadas y mayores tiempos de espera.
El sistema ferroviario ya opera con alta demanda, especialmente en horas pico.
DESDE CUÁNDO PODRÍA SENTIRSE EL IMPACTO
Según el sindicato, la reducción no implicaría suspensiones totales, sino una baja en la cantidad de trenes diarios.
La merma podría comenzar a notarse desde la segunda semana de mayo, con hasta 18 servicios menos por día.
Esto afectaría la dinámica de movilidad en toda el área metropolitana.
LAS LÍNEAS BAJO ANÁLISIS
Las posibles modificaciones alcanzarían a algunas de las líneas más utilizadas del país:
- Línea Roca
- Línea Sarmiento
- Línea Mitre
- Línea San Martín
Se trata de ramales clave que concentran millones de pasajeros cada mes.
LAS CAUSAS DEL POSIBLE RECORTE
Desde el gremio sostienen que la situación responde a problemas estructurales acumulados en el sistema ferroviario.
Falta de trenes operativos, escasez de repuestos y deterioro en la infraestructura forman parte del diagnóstico.
También señalan la reducción de personal y bajas velocidades operativas como factores críticos.
LA RESPUESTA OFICIAL
El Gobierno negó que exista una decisión de recortar servicios y aseguró que los horarios se mantendrán sin modificaciones.
Desde el Ejecutivo insisten en que no hay cambios previstos, pese a las advertencias sindicales.
Cabe recordar que en 2024 se declaró la emergencia ferroviaria para impulsar mejoras en el sistema.
UN PROBLEMA DE FONDO
Más allá de lo que ocurra en mayo, la discusión volvió a poner el foco en el estado del sistema ferroviario argentino.
Las fallas recurrentes y la falta de inversión sostenida mantienen en alerta a usuarios y trabajadores.
El futuro inmediato del servicio aún es incierto, pero la preocupación crece en un sistema clave para la movilidad diaria de millones de personas.



