Los bancos respaldan la medida, pero prevén una implementación gradual.
La medida busca ampliar el financiamiento en moneda extranjera para las empresas y aprovechar una mayor parte de los depósitos en dólares disponibles en el sistema bancario.
UNA NUEVA ALTERNATIVA DE FINANCIAMIENTO
Los bancos consideran que la modificación puede generar nuevas oportunidades para el sector productivo, especialmente para compañías que cuentan con ingresos en dólares o actividades vinculadas a la exportación.
El objetivo es que una mayor cantidad de dólares depositados en los bancos pueda transformarse en crédito para la actividad económica.
CAUTELA ANTE LA DEMANDA
Las entidades financieras, sin embargo, no esperan una explosión inmediata de los préstamos. La implementación dependerá de la reglamentación y de las condiciones que establezca el Banco Central.
Además, las empresas deberán evaluar cuidadosamente el riesgo de asumir obligaciones en dólares, especialmente aquellas cuyos ingresos están principalmente denominados en pesos.
EL MERCADO ESPERA EL PRÓXIMO PASO
La reglamentación será determinante para definir cómo funcionará el nuevo esquema y qué sectores podrán acceder con mayor facilidad a estas líneas.
Los bancos preparan sus propuestas comerciales mientras el mercado espera conocer las condiciones definitivas.
La apertura del crédito en dólares suma una nueva herramienta para las empresas, pero su impacto se verá de manera gradual en los próximos meses.



