Boca cayó en La Bombonera y buscará la remontada en Brasil.
Boca Juniors sufrió un traspié en una de las noches más importantes de su calendario internacional. En su estadio y ante su gente, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena cayó por la mínima diferencia frente a Vasco da Gama y dejó abierta una semifinal que ahora deberá resolver lejos de Buenos Aires.
El conjunto brasileño encontró la ventaja en la primera mitad y construyó su triunfo a partir de la eficacia. Boca, en cambio, acumuló aproximaciones, buscó alternativas por las bandas y terminó pagando caro la falta de precisión en los últimos metros.
El resultado dejó al equipo argentino frente a un desafío concreto: deberá ganar en la revancha para mantener sus aspiraciones de alcanzar la final continental.
UN GOL CAMBIÓ EL DESARROLLO DEL PARTIDO
Durante los primeros minutos, el visitante mostró decisión para atacar y aprovechar los espacios. Boca intentó responder, pero le costó transformar la posesión en situaciones claras de peligro.
A los 24 minutos llegó la jugada determinante. Tras un centro de Carlos Gómez y una acción defensiva que no logró resolverse, Adson apareció en el área para conectar de cabeza y vencer al arquero Álvaro Montero.
La conquista modificó el escenario. Vasco consiguió la ventaja que buscaba y pudo concentrarse en protegerla, mientras el Xeneize quedó obligado a adelantar sus líneas y asumir mayores riesgos.
Antes del descanso, Boca tuvo una oportunidad para empatar, pero el cabezazo de Leandro Lozano no encontró destino de red.
BOCA PRESIONÓ, PERO LA PELOTA NO QUISO ENTRAR
En el complemento, el local incrementó la intensidad y generó varias ocasiones para alcanzar la igualdad. Lautaro Blanco estuvo cerca con un envío que terminó impactando en el palo, mientras que otros intentos obligaron a intervenir al arquero Léo Jardim.
La expulsión de Carlos Gómez, a los 19 minutos del segundo tiempo, parecía ofrecerle a Boca una ventaja decisiva. Con un futbolista más, el equipo argentino volcó el juego sobre el campo rival y multiplicó sus llegadas.
Sin embargo, el dominio territorial no se tradujo en goles. Un remate de Santiago Ascacíbar dio en el travesaño y, en los minutos finales, la defensa brasileña logró bloquear nuevos intentos que amenazaban con cambiar el resultado.
La principal frustración de Boca estuvo en la definición: tuvo ocasiones para empatar, pero no consiguió aprovecharlas cuando el partido le ofrecía mejores condiciones.
VASCO RESISTIÓ Y SE LLEVÓ UNA VENTAJA VALIOSA
El equipo visitante mostró capacidad para sostener la diferencia incluso después de quedarse con diez jugadores. Cerró espacios, defendió cerca de su área y apostó a que el reloj jugara a su favor.
Boca terminó buscando por distintas vías, con centros y remates desde afuera, pero se encontró con una defensa que respondió en los momentos decisivos.
El triunfo le permitió a Vasco da Gama dar un paso importante hacia la definición del torneo, aunque la clasificación todavía deberá resolverse en el encuentro de vuelta.
TODO SE DEFINE EN RÍO DE JANEIRO
La revancha está prevista para el martes 20 de octubre en el estadio Maracaná, donde Boca tendrá la obligación de revertir el 0-1 sufrido en La Bombonera.
El panorama es claro: una victoria por dos o más goles le dará la clasificación directa al Xeneize; si gana por un gol, la serie quedará igualada y se resolverá por penales. Un empate o una derrota significarán la eliminación.
Boca ya no tiene margen para especular. Necesita recuperar eficacia, minimizar los errores defensivos y convertir las oportunidades en goles si quiere seguir en carrera por la Copa Sudamericana.
La serie permanece abierta, pero la presión cambió de lado: el Xeneize deberá demostrar en Brasil que todavía está en condiciones de pelear por un lugar en la final.



