Locomotora 1 – Granata 0: la diputada celeste se quedó sola en la Convención
Reacción Política Santa Fe ✍️ Diario Digital CM24HORAS
En el sexto día de la reforma constitucional en Santa Fe, Amalia Granata presentó una impugnación que fue rechazada por todos. Sí, todos.
Por Redacción | Santa Fe
Amalia Granata volvió a encender la mecha. Esta vez, fue en plena reunión de la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento de la Convención Constituyente, donde lanzó una impugnación contra Alejandra “Locomotora” Oliveras. ¿La acusación? Que su residencia en la provincia era una “maniobra fraudulenta” para colarse en la reforma.
El resultado no dejó margen a interpretaciones: rechazo unánime de todos los bloques. Y una postal clara: Granata sola, sin aliados, rodeada de silencios incómodos, miradas cruzadas y un par de ninguneos que quedaron para el archivo.
️ Lo que se dijo (y cómo se dijo)
Granata desplegó su habitual verborragia contra la boxeadora devenida convencional, con comentarios que fueron más allá de lo jurídico. Habló de “un señor que la sigue” y “una señora que también la sigue, pero no sé quiénes son”. Se refería a Ariel Sclafani (su armador político) y Karen Fruh, segunda y tercera en la lista de Oliveras.
Sclafani no se quedó callado. Le devolvió el ninguneo con estilo “mellizo Barros Schelotto” versión institucional:
“Estoy hablando yo, que no me interrumpa esta señora que no sé cómo se llama”.
El cruce tuvo algo de stand-up involuntario, algo de superclásico verbal, y cerró con Granata arrojando un “trucho” al aire, como quien lanza un uppercut sin mirar.
Una pared política (y simbólica)
El planteo de Granata no solo fue rechazado, sino que lo fue por todos los presentes: Unidos para Cambiar Santa Fe, La Libertad Avanza, el PJ, el progresismo, todos. Incluso Beatriz Brouwer, libertaria, presidenta de la comisión y vieja enemiga de la diputada celeste, encabezó la negativa.
Un rato antes, los hijos de Oliveras habían acercado una nota pidiendo el retiro de la impugnación “por humanidad”, dado el cuadro de salud que atraviesa su madre. El gesto fue tomado por la mayoría como un cierre al tema.
¿Qué busca Granata?
La estrategia parece repetirse: escándalo primero, aislamiento después. No es la primera vez que la diputada de Somos Vida arma su lugar desde la fricción. Pero esta vez no encontró eco ni siquiera entre quienes, en otros contextos, podrían compartir su agenda.
La Convención, por ahora, opta por avanzar. Pero entre los pasillos de la Legislatura ya circula una lectura: Granata empieza a incomodar incluso a los que antes la toleraban.
Mientras tanto, “Locomotora” Oliveras sigue en su banca. Y Granata, esta vez, se fue del ring sola, sin aplausos ni acompañamiento.
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