Más control y menos gastos en las misiones al exterior.
El Gobierno nacional avanzó con un nuevo esquema para regular los viajes oficiales al exterior de los funcionarios, en una decisión que apunta a reducir el gasto público, achicar las comitivas y ordenar los procedimientos administrativos.
La medida quedó formalizada mediante la Decisión Administrativa 9/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller Pablo Quirno, y ya se encuentra en vigencia tras su publicación en el Boletín Oficial.
Cambios en la autorización de viajes
El nuevo régimen redefine quiénes pueden aprobar las misiones internacionales.
A partir de ahora, solo la Jefatura de Gabinete podrá autorizar los viajes de ministros y funcionarios con rango equivalente, mientras que los traslados de cargos inferiores quedarán bajo la órbita de cada ministerio u organismo.
La iniciativa busca centralizar el control político y administrativo de las salidas al exterior.
Informe obligatorio y plazos más estrictos
Otro de los puntos clave es la creación del Informe de Planificación de Gestión Internacional, que será obligatorio para cada misión.
El documento deberá presentarse con al menos 10 días hábiles de anticipación y contar con las firmas correspondientes.
Según el Ejecutivo, la herramienta permitirá mejorar la trazabilidad y la justificación de cada viaje oficial.
Fuerte recorte a la clase ejecutiva
La normativa establece un sistema por grupos que limita quiénes podrán viajar en clase ejecutiva.
- Grupo A: ministros y máximas autoridades (únicos habilitados para ejecutiva).
- Grupo B: secretarios, subsecretarios y embajadores (económica salvo excepción).
- Grupos C y D: resto del personal (solo económica).
Cualquier mejora de categoría deberá ser abonada por el propio funcionario.
El Gobierno también fijó un tope de un representante por evento internacional, salvo justificación excepcional.
Objetivo: menos gasto y mayor control
En la Casa Rosada sostienen que la decisión apunta a optimizar recursos, simplificar trámites y promover una gestión más eficiente del Estado.
Con este nuevo esquema, el Ejecutivo busca ordenar las misiones oficiales y reforzar la política de austeridad que impulsa para 2026.
El régimen ya rige para todas las futuras comisiones oficiales al exterior.



