La Unidad Penitenciaria N.º 8 ya alcanza el 40 % de avance y alojará a presos de máxima peligrosidad.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recorrió los avances de la Unidad Penitenciaria N.º 8, ubicada en la localidad de Piñero, una obra estratégica que ya alcanza un 40 % de ejecución y que se proyecta como la primera cárcel de alto perfil de la Argentina y única en Sudamérica.
El establecimiento estará destinado a presos de máxima peligrosidad, con un esquema de detención que prioriza el control, la seguridad y el orden dentro del sistema penitenciario.
Se trata de una infraestructura inédita en el país, pensada para responder a los delitos más complejos y al crimen organizado.
UN MODELO DE SEGURIDAD PENITENCIARIA SIN PRECEDENTES
La futura unidad contará con celdas individuales para cada interno y un régimen de convivencia reducido, un formato que busca limitar al máximo la interacción entre detenidos y fortalecer el control operativo.
Desde el Ejecutivo provincial remarcan que este modelo permitirá reforzar la seguridad tanto dentro de la cárcel como en el exterior, impactando de manera directa en la prevención del delito.
El diseño apunta a cortar vínculos, evitar organizaciones internas y mejorar el control del Estado sobre los detenidos más peligrosos.
UNA OBRA DE GRAN MAGNITUD
Durante la recorrida, Pullaro destacó la dimensión del proyecto y el despliegue de recursos en el lugar.
“Tenemos 12 grúas juntas trabajando al mismo tiempo en este lugar, lo que es muy difícil de ver en una obra”, señaló el mandatario, subrayando la intensidad de los trabajos en marcha.
Además, remarcó la decisión política de avanzar con una infraestructura largamente postergada.
“La inversión que estamos llevando adelante y, fundamentalmente, la decisión de terminar esta cárcel es clave para el sistema penitenciario de la provincia”, afirmó.
CAPACIDAD Y OBJETIVO DEL PROYECTO
La Unidad Penitenciaria N.º 8 tendrá capacidad para 1.150 reclusos de alto perfil, convirtiéndose en una pieza central de la política de seguridad provincial. El objetivo es ordenar el sistema carcelario, descomprimir otras unidades y alojar en un mismo espacio a los internos considerados de mayor riesgo.
El avance de la obra marca un punto de inflexión en la estrategia penitenciaria de Santa Fe.
Con este proyecto, el Gobierno provincial busca dar una respuesta estructural al desafío de la seguridad, apostando a infraestructura, control y planificación a largo plazo.




