Caputo anticipa reformas de alto impacto para impulsar la formalización y reducir el “costo argentino”
En una exposición cargada de definiciones económicas y mensajes hacia el sector privado, el ministro de Economía, Luis Caputo, reveló los lineamientos de las reformas laboral y tributaria que el Gobierno planea enviar al Congreso. Lo hizo durante su presentación en el Encuentro de Líderes 2025, organizado por El Cronista y Apertura.
Un paquete “de mucho impacto” para cambiar la dinámica económica
Caputo describió las reformas como “iniciativas con un impacto profundo”, cuyo objetivo central será ordenar y formalizar la economía, además de impulsar una mejora sostenida en el Producto Bruto Interno.
El ministro remarcó que los equipos oficiales trabajaron intensamente en la elaboración de ambos proyectos, articulando con Capital Humano, la Secretaría de Trabajo y el Ministerio de Desregulación.
Menos impuestos, más recaudación y un Estado más eficiente
Uno de los ejes más subrayados fue el enfoque tributario. Caputo advirtió que “bajar la carga fiscal exige aumentar la recaudación, pero no mediante subas de alícuotas”.
Según planteó, la estrategia económica oficial sigue orientada a reducir el llamado “costo argentino”, eliminando trabas y distorsiones que, asegura, frenan la expansión privada.
El ministro sostuvo que la mayor parte del ajuste fiscal ya está realizada, por lo que el próximo paso dependerá del crecimiento económico:
“Lo que sigue ahora es que la economía crezca y se formalice”, enfatizó.
Formalización: el desafío estructural
Caputo describió la informalidad laboral como uno de los principales obstáculos, señalando que alcanza a cerca del 42% de la población trabajadora.
Las reformas, dijo, apuntan directamente a revertir este fenómeno con reglas más claras y un esquema que incentive el empleo registrado.
Reforma laboral: foco en PyMES y en la reducción del riesgo empresario
El ministro apuntó directamente a la necesidad de dar mayor flexibilidad para que las empresas, especialmente las PyMES, tengan incentivos reales a contratar.
Hizo particular hincapié en el impacto que tiene la “industria del juicio” sobre las pequeñas firmas, advirtiendo que un conflicto laboral puede derivar incluso en su cierre.
“El costo de contratar y despedir es doblemente alto. Ese riesgo frena la expansión del empleo”, planteó.
Sin embargo, Caputo aseguró que la reforma “no afecta derechos adquiridos”, y que espera una buena recepción por parte del sector privado.
Una señal al mercado y a la política
La presentación dejó en claro que el Gobierno buscará que estas iniciativas marquen un segundo capítulo de su programa económico, orientado a la inversión y al ordenamiento institucional.
Caputo insistió en que, con un escenario fiscal más estabilizado, el próximo paso será expandir la actividad económica bajo un esquema más simple, más formal y con menos litigiosidad.



