Expertos del vino destacan la importancia del Malbec y el crecimiento del Cabernet Franc en el mercado argentino.
Por Jorge Laime.
Luján de Cuyo, Mendoza – El próximo 17 de abril, Argentina celebrará el Día Mundial del Malbec, una fecha emblemática que conmemora la fundación de la primera Escuela Normal Agrícola en 1859. Este día no solo se celebra el vino insignia del país, sino que también se reconoce el esfuerzo de los viticultores y enólogos que han llevado al Malbec a ser conocido y apreciado en todo el mundo.
En una reciente entrevista con Manuel González Bals, reconocido enólogo de la región, se destacó que el Malbec es valorado por su color violeta intenso y sus aromas a frutos rojos como ciruela, cereza y fresas. «La suavidad de sus taninos lo convierte en una opción muy aceptada a nivel global», afirmó González Bals.
Sin embargo, en los últimos años, otra variedad ha comenzado a destacar: el Cabernet Franc. Aunque todavía está lejos de las hectáreas plantadas de Malbec, que son vastas en todo el país, el Cabernet Franc ha visto un crecimiento significativo. «A fines de los 90 había solo 70 hectáreas plantadas; hoy estamos cerca de las 3,000», explicó González Bals.
Este crecimiento ha sido impulsado por su adaptabilidad en zonas más frías de Mendoza, como Luján de Cuyo y Valle de Uco. «Es una variedad que promete mucho y todas las bodegas están apostando por ella», agregó el enólogo.
Con actividades programadas para conmemorar esta fecha especial, los amantes del vino están invitados a participar en degustaciones y eventos en bodegas locales. La celebración del Día Mundial del Malbec es una oportunidad perfecta para redescubrir la riqueza vitivinícola argentina y explorar nuevas variedades que están ganando popularidad entre los consumidores.
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