El régimen venezolano rechaza la advertencia de Washington.
El gobierno de Nicolás Maduro respondió con dureza al mensaje del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que el espacio aéreo de Venezuela debe considerarse “cerrado en su totalidad”. La dictadura chavista calificó la postura como “un acto hostil, arbitrario y de carácter colonialista”, denunciando una nueva escalada de tensión entre ambos países.
Trump emitió la advertencia a través de la red Truth Social, dirigida no sólo a aerolíneas y pilotos, sino también a “narcotraficantes y traficantes de personas”, en un mensaje que aumentó la preocupación regional.
Caracas asegura que no aceptará imposiciones
En un comunicado difundido por el canciller Yvan Gil, el régimen chavista afirmó que Venezuela “no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias de ningún poder extranjero”.
El texto también denunció que la advertencia norteamericana constituye “una agresión extravagante, ilegal e injustificada contra el pueblo venezolano”.
Desde La Habana, el régimen cubano se alineó rápidamente con Maduro. El canciller Bruno Rodríguez denunció “interferencias electromagnéticas” en la región, atribuidas al creciente despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, al que definió como una “escalada de agresión y guerra psicológica”.
El Caribe, escenario de tensión militar
La advertencia de Trump se produjo en medio del despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford, acompañado por una importante flota aérea y naval integrada por más de diez barcos, aviones de combate y 12.000 efectivos estadounidenses. La Casa Blanca sostiene que la operación apunta a combatir organizaciones de narcotráfico en el Caribe.
Sin embargo, la relación con Caracas se tensó aún más tras la comunicación telefónica que Trump mantuvo con Maduro días antes, donde exigió su salida inmediata de Caracas. Participaron también altos funcionarios estadounidenses, como el secretario de Estado Marco Rubio, lo que cerró cualquier posibilidad de negociación diplomática.
Washington declara terrorista al Cartel de los Soles
Como parte de la ofensiva política, Estados Unidos designó al Cartel de los Soles como Organización Terrorista Extranjera (FTO), señalando directamente a Maduro como líder de la estructura.
Esta clasificación habilita nuevas sanciones, el congelamiento de activos y la persecución judicial de individuos y organizaciones vinculadas al grupo.
Marco Rubio afirmó que el cartel “es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio”, mientras que Caracas rechazó nuevamente las acusaciones, alegando que no existen pruebas públicas que vinculen al régimen con redes de narcotráfico.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, consideró que la decisión otorga a Washington “una gama ampliada de alternativas legales”, incluyendo eventuales operaciones selectivas sobre objetivos asociados al cartel fuera de zonas urbanas.


