Oceanía dio el primer paso al 2026 y el mundo se prepara para celebrarlo.
El cambio de calendario ya es una realidad en varios rincones del mundo. Gracias a su ubicación privilegiada en el mapa y a los husos horarios adelantados, territorios de Oceanía fueron los primeros en despedir el 2025 y dar la bienvenida al 2026 con espectáculos que captaron la atención global.
Pequeñas islas del Pacífico Sur, como Kiritimati en Kiribati, junto a Samoa y Tonga, inauguraron el nuevo año cuando gran parte del planeta aún transitaba las últimas horas del calendario anterior. Desde allí, las imágenes del festejo comenzaron a recorrer el mundo.
Australia volvió a ocupar un lugar central en la escena internacional. Miles de personas se congregaron en la bahía de Sídney para presenciar el tradicional show de fuegos artificiales, en una ciudad que se presenta cada año como una de las grandes capitales del Año Nuevo.

Sin embargo, el inicio del 2026 en Sídney estuvo atravesado por un fuerte operativo de seguridad, a raíz del atentado ocurrido semanas atrás en la playa de Bondi. Las autoridades desplegaron controles especiales y patrullajes reforzados, mientras algunas celebraciones permanecieron suspendidas como señal de respeto y precaución.

A medida que avanzan las horas, el nuevo año continúa su recorrido. Rusia será el primer país europeo en recibir el 2026, mientras que en América del Sur, naciones como Argentina y Chile se preparan para celebrar en familia y con eventos al aire libre. El cierre del calendario llegará finalmente a las islas del Pacífico estadounidense, con Hawái como último punto del mapa en sumarse al nuevo año.
Hong Kong: un recibimiento distinto
En Asia, Hong Kong vive un inicio de año atípico. Por primera vez en décadas, no habrá fuegos artificiales sobre el Puerto Victoria, luego de la tragedia ocurrida en 2025. En su lugar, la ciudad apostó por un espectáculo musical y un despliegue visual de luces y relojes gigantes que marcaron la cuenta regresiva hacia el 2026.

Brasil, epicentro de la fiesta global
Si de celebraciones masivas se trata, todas las miradas vuelven a posarse en Brasil. La playa de Copacabana, en Río de Janeiro, se prepara para recibir a más de 2,5 millones de personas, consolidándose una vez más como la mayor fiesta de fin de año del mundo.
El evento contará con múltiples escenarios, conciertos de artistas consagrados, un impactante show de drones y el clásico espectáculo de fuegos artificiales que iluminará el Atlántico. Así, el 2026 avanza alrededor del globo entre celebraciones, recuerdos y expectativas renovadas.



