Presupuesto 2026 y reforma laboral concentran la agenda legislativa en una semana que pondrá a prueba la capacidad política del Gobierno.
El Gobierno de Javier Milei encara una de las semanas más sensibles del calendario parlamentario, con dos iniciativas que funcionan como columna vertebral de su programa: el Presupuesto 2026 y la reforma laboral. En el tramo final de 2025, el oficialismo acelera negociaciones y busca traducir el respaldo electoral en resultados concretos dentro del Congreso.
La agenda legislativa de estos días será un termómetro del poder real del Ejecutivo, en un contexto de minoría parlamentaria y con márgenes de negociación cada vez más ajustados.
En la Cámara de Diputados, el foco está puesto en el Presupuesto. El ministro del Interior, Diego Santilli, encabezó en las últimas semanas una intensa ronda de contactos con gobernadores y referentes provinciales, con la meta de garantizar los votos necesarios para avanzar con el proyecto.
Este lunes por la tarde se formalizará la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que quedará bajo la conducción de Alberto Benegas Lynch, en reemplazo de José Luis Espert. Desde el oficialismo confían en un tratamiento veloz y sin sobresaltos.
La Libertad Avanza apuesta a un trámite rápido y aspira a llevar el proyecto al recinto entre miércoles y jueves.
El objetivo es lograr media sanción antes de que termine la semana y enviar la iniciativa al Senado, donde el escenario se presenta más fragmentado.
Reforma laboral: negociaciones ajustadas y resistencia opositora
El capítulo más delicado para la Casa Rosada se juega en el Senado, donde la reforma laboral enfrenta reparos tanto por el contenido como por los tiempos. La senadora Patricia Bullrich tomó la conducción de la estrategia para intentar destrabar el debate.
El proyecto llega con el reloj en contra y con una agenda legislativa recortada por las fiestas, lo que obliga al oficialismo a forzar consensos en tiempo récord.
Según el plan en evaluación, el debate en comisión comenzaría este miércoles, con la intención de emitir dictamen en pocos días y habilitar una sesión entre Navidad y Año Nuevo. La movida genera resistencia en sectores opositores.
Bullrich deberá enfrentar dos frentes simultáneos: la necesidad de convocar a los senadores en fechas poco habituales y el intento de ampliar las audiencias informativas, una táctica clásica para demorar definiciones.
Este martes, la vicepresidenta Victoria Villarruel encabezará una reunión de Labor Parlamentaria, clave para ordenar la agenda y medir el respaldo real con el que cuenta el oficialismo. En el Gobierno admiten las dificultades, pero sostienen que la posibilidad de avanzar sigue abierta.


