El oficialismo busca dictamen antes de fin de semana en medio de negociaciones y fuertes críticas sindicales.
El Senado de la Nación se prepara para una semana decisiva en materia legislativa. Este miércoles 17 de diciembre comenzará el tratamiento en comisión de la Reforma Laboral y de la Ley de Determinación de la Zona de Glaciares, dos iniciativas centrales para el Gobierno que podrían quedar listas para dictamen antes del fin de la semana.
La confirmación llegó de la mano de Patricia Bullrich, senadora electa de La Libertad Avanza y presidenta del bloque oficialista, quien brindó detalles del encuentro de comisión realizado este martes 16 por la mañana en el Congreso.
El oficialismo busca acelerar los tiempos parlamentarios con el objetivo de firmar dictamen el viernes 19 y avanzar hacia una sesión prevista para el próximo 26 de diciembre, en un calendario ajustado pero con negociaciones en marcha.
Según explicó Bullrich, se resolvió la conformación de cuatro comisiones que trabajarán de manera simultánea sobre ambos proyectos. La Reforma Laboral será tratada en sintonía con Presupuesto, mientras que la Ley de Glaciares se debatirá en el marco de las comisiones de Ambiente y Minería.
“Estamos trabajando con una mayoría amplia, con 44 senadores de distintos bloques”, sostuvo la legisladora, quien destacó que existe un acuerdo político que permitiría destrabar el avance de las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo.
No obstante, Bullrich admitió que habrá modificaciones durante el tratamiento legislativo. Los bloques opositores plantearán cambios y el Senado convocará a 15 expositores para enriquecer el debate en comisión.
En paralelo, el proyecto de Reforma Laboral volvió a quedar en el centro de la polémica tras las declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que despertaron fuertes críticas desde el sindicalismo.
Desde la CGT advirtieron que la iniciativa “quita derechos individuales y colectivos”, y cuestionaron que los cambios tengan impacto retroactivo sobre los contratos laborales vigentes, y no solo sobre los nuevos trabajadores.
El dirigente sindical Cristian Jerónimo calificó las declaraciones oficiales como un “sincericidio” y sostuvo que la reforma “confirma los temores del movimiento obrero”, anticipando un escenario de tensión política y social mientras el Senado avanza con el debate.




