Las localidades de Funes y Roldán sufrieron intensas lluvias, vientos y granizo, generando graves daños en la infraestructura y la vida cotidiana de sus habitantes.
En Funes, el intendente Roly Santacroce expresó su preocupación por la situación crítica tras la reciente tormenta. El paisaje devastado y las calles inundadas evidencian la magnitud del desastre, con árboles centenarios arrancados por los fuertes vientos. La falta de energía eléctrica se suma a los problemas, llevando al intendente a exigir respuestas a la Empresa Provincial de la Energía. Santacroce también sugirió mantener a los estudiantes dentro de las escuelas para evitar riesgos durante la tormenta.
Por otro lado, Roldán enfrentó una intensa tormenta de granizo que cubrió las calles y patios con una significativa acumulación de piedras. Walter, del cuerpo de Bomberos Voluntarios, describió el evento como «terrible», destacando que en solo cinco minutos se registraron acumulaciones de más de 10 centímetros. Este evento climático marca el cuarto temporal de granizo en Roldán en tres meses, lo que ha llevado a solicitar apoyo adicional para enfrentar las consecuencias del fenómeno.
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