La competencia reunió a 45 participantes durante la 55ª Fiesta Nacional de la Nieve.
El sonido de las hachas contra la madera volvió a convertirse en una de las postales de la Fiesta Nacional de la Nieve. Bariloche fue escenario del tradicional Concurso de Hacheros y Hacheras, una competencia que combinó destreza, precisión y velocidad frente a vecinos, familias y turistas.
UNA TRADICIÓN QUE SIGUE VIGENTE
La edición 2026 contó con 45 competidores: 30 hombres y 15 mujeres, quienes participaron de diferentes turnos luego del sorteo que estableció el orden de intervención.
Más allá de la competencia, la jornada permitió recuperar una práctica estrechamente ligada al trabajo forestal y a la vida cotidiana de las comunidades de la cordillera.
Cada participante debió demostrar no solamente fuerza, sino también técnica y precisión para completar las pruebas en el menor tiempo posible.
EL HACHA VOLVIÓ A SER PROTAGONISTA COMO SÍMBOLO DE UNA HISTORIA QUE FORMA PARTE DE LA IDENTIDAD CORDILLERANA.
UNA COMPETENCIA QUE ATRAVIESA GENERACIONES
El concurso también funcionó como un espacio para mantener vivos conocimientos transmitidos de generación en generación.
La participación de hombres y mujeres de distintas edades permitió mostrar que una actividad vinculada históricamente al trabajo puede transformarse también en una expresión cultural y deportiva.
Desde la organización destacaron precisamente la importancia de sostener este tipo de propuestas dentro de la Fiesta Nacional de la Nieve para vincular la celebración actual con las raíces de Bariloche.
LOS CAMPEONES DE 2026
La definición llegó después de una jornada seguida atentamente por el público.
En la categoría femenina, Tamara Figueroa se consagró campeona 2026 del Concurso de Hacheras, con un tiempo de 36 segundos y 68 centésimas.
En la categoría masculina, el ganador fue Lisando Henríquez, quien completó la prueba en 6 minutos, 32 segundos y 31 centésimas.
UNA POSTAL DE LA FIESTA NACIONAL DE LA NIEVE
El intendente Walter Cortés acompañó la actividad junto a funcionarios municipales y concejales de Bariloche.
El concurso volvió a demostrar que la Fiesta Nacional de la Nieve no se limita a los grandes espectáculos musicales: también conserva espacios destinados a rescatar oficios, costumbres y expresiones propias de la cultura local.
Con fuerza, técnica y tradición, los hacheros y hacheras volvieron a ocupar un lugar destacado en la celebración.
Bariloche mantuvo así viva una de sus competencias más características y convirtió una antigua práctica de montaña en una celebración compartida por toda la comunidad.



