El estadounidense Ismail Elfath dirigirá el duelo en Atlanta.
La FIFA oficializó la designación arbitral para la segunda semifinal de la Copa del Mundo. El estadounidense Ismail Elfath fue elegido para dirigir el duelo entre la Selección Argentina e Inglaterra, un compromiso que definirá al segundo finalista del certamen y que se disputará este miércoles.
Con una extensa trayectoria en competencias internacionales, el juez tendrá la responsabilidad de conducir un partido cargado de historia y máxima exigencia deportiva.
La designación de Ismail Elfath coloca a un árbitro con experiencia mundialista al frente de un encuentro que puede marcar el rumbo de la definición del torneo.
UN ÁRBITRO CON RECORRIDO INTERNACIONAL
Nacido en Marruecos y nacionalizado estadounidense, Elfath desarrolla su carrera profesional en la Major League Soccer (MLS) y forma parte del plantel de árbitros FIFA desde hace varios años.
Su experiencia incluye participaciones en Mundiales, Juegos Olímpicos, Copa Oro, Mundial de Clubes y diferentes competencias organizadas por la FIFA, consolidándose como uno de los jueces de mayor proyección del continente.
Durante la actual Copa del Mundo ya dirigió tres encuentros y vuelve a recibir la confianza del organismo para una instancia decisiva.
El árbitro llega a la semifinal después de haber controlado varios partidos del Mundial, donde sus actuaciones generaron tanto reconocimiento como algunas controversias.
ANTECEDENTES QUE GENERAN EXPECTATIVA
A lo largo del campeonato, algunas decisiones tomadas por Elfath despertaron debate, especialmente en acciones que requirieron la intervención del VAR y en encuentros de alta intensidad.
Además, el estadounidense mantiene un antecedente especial con la Selección Argentina: integró el equipo arbitral de la final del Mundial de Qatar 2022 y también dirigió distintos encuentros de Lionel Messi durante su etapa en el fútbol estadounidense.
TODO LISTO PARA UNA SEMIFINAL HISTÓRICA
Argentina e Inglaterra volverán a enfrentarse en un Mundial con un lugar en la final como objetivo. La expectativa es máxima y la atención no solo estará puesta en el rendimiento de ambos equipos, sino también en la actuación del árbitro designado por la FIFA.
Con el boleto a la final en juego, cada decisión arbitral será observada al detalle en un partido que promete emociones de principio a fin y que volverá a escribir un nuevo capítulo en la histórica rivalidad entre argentinos e ingleses.



