Los bancos estadounidenses descartan el megacrédito y analizan un auxilio reducido para cubrir los vencimientos inmediatos de Argentina.
En medio de las gestiones del Gobierno argentino para asegurar un blindaje financiero que le dé aire al programa económico, los principales bancos de Estados Unidos habrían decidido bajar el pulgar al paquete de rescate por USD 20.000 millones, según publicó The Wall Street Journal.
El artículo señala que JP Morgan Chase, Bank of America y Citigroup —los gigantes que inicialmente estuvieron en conversaciones impulsadas por Scott Bessent, actual secretario del Tesoro estadounidense— no acompañarán el esquema de financiamiento original, por considerarlo inviable en el contexto actual.
Un plan alternativo, más chico y más urgente
Frente al rechazo al megapréstamo, las entidades evalúan ahora un mecanismo de corto plazo para evitar tensiones inmediatas en la hoja de pagos del país. La opción que está sobre la mesa es una línea de “repo” por unos USD 5.000 millones, un tipo de crédito respaldado en activos financieros.
Este esquema sería significativamente menor en tamaño y en alcance, y tendría un único propósito: ayudar a la Argentina a cubrir los vencimientos de deuda que caen en enero, estimados en alrededor de USD 4.000 millones.
Aunque lejos del blindaje que imaginaba el Gobierno, esta asistencia permitiría despejar el horizonte de pagos de muy corto plazo, mientras continúan las negociaciones con otros organismos y actores internacionales.
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