MIGUEL GARAY DEL CAMBIO AL CHANTAJE: EL VIEJO SINDICALISMO CON MÁSCARA NUEVA

MIGUEL GARAY DEL CAMBIO AL CHANTAJE: EL VIEJO SINDICALISMO CON MÁSCARA NUEVA

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LA FARSA DEL «CAMBIO» EN EL SECTOR VITIVINÍCOLA

Se presentan como lo nuevo, pero tienen el mismo olor a viejo: corrupción, amenazas y acuerdos miserables firmados a espaldas de los trabajadores.

Redacción Cosecha Vencida ✍️ Diario Digital CM24HORAS

En los viñedos mendocinos no solo se cosecha uva. También se cosechan discursos reciclados, gestos oportunistas y candidaturas disfrazadas de renovación. Detrás de las discursos, las copas en alto y las promesas vacías, se asoma lo peor del sindicalismo tradicional, ahora con cara lavada.

El flamante aspirante a Secretario General de Soeva Luján de Cuyo, Miguel Garay, se autopresenta como “lo nuevo”. Pero el apellido lo traiciona: es hijo de un ex secretario general que fue expulsado por pedir coimas. ¿El resultado de aquella gestión? Fué una lista de escándalos y un gremio devastado.

Pero Garay no llega solo. Lo acompaña una troupe que parece salida de un archivo judicial:

Todos ellos, bajo la misma bandera falsa:

“Salarios dignos”
(Después de haberlos pisoteado con su firma en la mesa paritaria)

¿QUIÉN PAGA LA PEGATINA DEL TRIUNVIRATO?

AFICHES CON OLOR A CORRUPCIÓN

Las columnas de las fincas y calles de Luján de Cuyo amanecieron empapeladas con folletos prolijamente impresos por el “triunvirato del cambio”, ese mismo que dice venir “desde abajo” pero reparte sus campañas como si vinieran desde arriba… y con muchos sobres en el medio. Con frases rimbombantes como «representamos tu realidad» y «la dignidad no se negocia», intentan disfrazar lo que ya nadie les cree: que son lo nuevo. Pero la pregunta se impone sola: ¿Quién financia esta campaña? ¿Es esta la plata de la corrupción que brota desde Soeva Tunuyán? ¿Tiene ya alcance provincial esa estructura de encubrimiento y negocios cruzados? Porque los caminos que antes llevaban solo vino, hoy parecen transportar sobres, pactos y traiciones. De Tunuyán a Luján de Cuyo, la ruta del dinero sindical está más activa que nunca. ¿Y los trabajadores? Otra vez, usados como escenografía.

Este “nuevo movimiento” no es más que un viejo montaje con actores reciclados, financiado por quienes siguen beneficiándose del retroceso de los derechos laborales.

Mientras tanto, los trabajadores vitivinícolas siguen esperando algo que no se logre a través de la mentira, el acomodo ni la traición. Y aunque les cambien el disfraz, ya todos los conocemos.


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