Multitudinario acto en Córdoba con anuncios y un fuerte mensaje contra la dirigencia tradicional.
Javier Milei desembarcó este jueves en la ciudad de Córdoba y protagonizó una masiva demostración de respaldo político en el marco del denominado “Tour de la Gratitud”, una gira federal con la que busca reforzar el vínculo con su base electoral. Acompañado por su hermana Karina Milei y los diputados nacionales Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca, el mandatario recorrió distintos puntos de la capital provincial y dejó definiciones de alto voltaje político.
“Se terminó la joda de la política”, sentenció Milei ante la multitud, en un mensaje directo a la dirigencia que cuestiona su programa económico. En ese contexto, adelantó el envío al Congreso de un proyecto denominado Ley de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria, que prevé penas de entre uno y seis años de prisión para funcionarios o dirigentes que intenten desestabilizar el equilibrio fiscal o la política monetaria.
La recorrida se realizó a bordo de una camioneta oficial negra, bajo un importante operativo de seguridad. A lo largo del trayecto, el Presidente mantuvo un contacto permanente con los manifestantes: saludos, abrazos, cánticos y arengas marcaron una escena de fuerte impronta militante, con banderas argentinas flameando y consignas de apoyo al Gobierno.
El acto en Córdoba no fue casual. La provincia representa uno de los principales bastiones electorales de La Libertad Avanza. En las últimas elecciones legislativas, el espacio libertario obtuvo el 42,39% de los votos, imponiéndose con una ventaja de 14 puntos sobre el armado del oficialismo provincial, que llevaba como candidato a Juan Schiaretti por la alianza Provincias Unidas.
El “Tour de la Gratitud” fue concebido por Milei como una estrategia política y simbólica: agradecer el acompañamiento en las urnas y sostener la cercanía con el electorado que lo llevó a la Presidencia en 2023. Con un discurso confrontativo y una puesta en escena cuidadosamente diseñada, el mandatario volvió a mostrar que apuesta a la movilización callejera como complemento de su agenda institucional.
La visita dejó en claro que, lejos de moderar el tono, Milei profundiza su narrativa de confrontación con la dirigencia tradicional y avanza con iniciativas que prometen abrir nuevos debates en el Congreso y en la escena política nacional.


