Se extendió durante 24 horas y afectó a más de 300 líneas del AMBA y del resto del país. El sindicato exigió un aumento salarial que llevara el básico a 1.700.000 pesos.
Las negociaciones salariales de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) volvieron a fracasar la tarde anterior y, de esa forma, se ratificó el paro de 24 horas que afectó el martes a más de 300 líneas de colectivos en el AMBA y en el resto del país.
“Estuvo confirmada la medida de fuerza, no hubo ninguna base en la negociación y la misma medida fue en todo el país”, dijo a Infobae un dirigente de UTA.
La última reunión de sindicalistas y empresarios, citada por la Secretaría de Trabajo, se realizó de manera virtual después de un contacto previo de los funcionarios con las cámaras del sector, que finalizó sin ningún acuerdo.
En el encuentro, la UTA ratificó su reclamo salarial mientras que las cámaras insistieron en un incremento del 6%, monto que superó “las posibilidades económicas” de las empresas, según advirtieron, y también estuvo por encima de la pauta oficial para las paritarias.
Los funcionarios de Trabajo se corrieron de las negociaciones porque “no hubo voluntad de acuerdo”, según trascendió, y las tratativas pasaron a ser encabezadas por la Secretaría de Transporte, que ese fin de semana pasó a ser conducida por Luis Pierrini en reemplazo de Franco Mogetta.
De esta forma, miles de pasajeros sufrieron nuevamente la paralización de un servicio esencial como el de colectivos, pese a que en el Gobierno aseguraron a Infobae que “seguían buscando una solución al conflicto”.
Ese lunes, mientras se desarrollaba el encuentro virtual convocado por Trabajo, un grupo de disidentes de la conducción de la UTA se reunió ante la sede del gremio para reclamar un importante aumento salarial e incluso arrojaron huevos contra el frente del edificio.
El conflicto entre el gremio liderado por Roberto Fernández y las cámaras empresariales no fue nuevo. En las semanas anteriores, las negociaciones no lograron avances significativos. El sector patronal ofreció un incremento salarial de menos del 6% para febrero, marzo, abril, mayo y junio. A partir de junio, propusieron un salario básico de 1.270.000 pesos, lo que fue rechazado tajantemente por el gremio. A este aumento se sumaron sumas no remunerativas: 40.000 pesos para el 26 de mayo, 50.000 pesos el 16 de junio y 70.000 pesos el 15 de julio.
Para la UTA, estas propuestas fueron insuficientes y se calificaron como una “falta de respeto” en un comunicado donde destacaron que el aumento propuesto no llegó ni siquiera al 1% mensual, lo que consideraron inaceptable. Para el gremio, la oferta empresarial fue un “ataque a la dignidad” de los trabajadores, “especialmente considerando que el costo de vida en el país seguía aumentando”.
Al estar vencido el período de conciliación obligatoria, el sindicato quedó liberado para realizar medidas de fuerza y la Secretaría Trabajo legalmente ya no pudo tomar medidas para frenarlas.
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