La sesión se vio marcada por una fuerte discusión reglamentaria y pedidos de censura al jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
La Cámara de Diputados vivió este martes una jornada marcada por la controversia y la tensión, en el marco de la interpelación a funcionarios por el escándalo de la criptomoneda $LIBRA. La sesión comenzó con casi dos horas de discusión reglamentaria debido a la ausencia de los ministros Luis Caputo (Economía) y Mariano Cúneo Libarona (Justicia), quienes no se presentaron a dar explicaciones.
Desde el bloque Unión por la Patria, se solicitó votar un cuarto intermedio para reprogramar la interpelación para el 13 de mayo, pero esta moción fue resistida con vehemencia por el presidente del Cuerpo, Martín Menem, quien argumentó que no era procedente en ese momento.
La ausencia de los ministros provocó un retraso significativo en la llegada del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien finalmente fue el único funcionario presente para ser interpelado. Tampoco asistió Roberto Silva, titular de la Comisión Nacional de Valores.
Fernando Carbajal, diputado de Democracia para Siempre, criticó duramente la falta de justificación por parte de los ministros: “Esto es un hecho de extrema gravedad”, afirmó. Además, lamentó que el jefe de Gabinete no pudiera garantizar la presencia obligatoria de sus ministros en una sesión tan crucial.
Carbajal propuso un voto de censura contra Francos basándose en el artículo 101 de la Constitución Nacional, argumentando que el incumplimiento por parte de los ministros era una falta ética grave. Sin embargo, su propuesta no fue sometida a votación.
Las notas enviadas por Caputo y Cúneo Libarona alegaron “cuestiones de agenda impostergables” y expresaron su disposición a informar por escrito sobre su vinculación con el caso $LIBRA. Germán Martínez, jefe del bloque Unión por la Patria, subrayó que era necesario tomar una decisión respecto a las ausencias antes de permitir que Francos expusiera.
Cecilia Moreau propuso que al finalizar la exposición del jefe de Gabinete se votara un cuarto intermedio hasta el martes 13 a las 14 horas para continuar con las interpelaciones. La tensión aumentó cuando Martínez insistió en que se debía votar inmediatamente, mientras Menem defendía su postura reglamentaria.
La situación refleja no solo la gravedad del caso $LIBRA sino también las tensiones políticas dentro del Congreso argentino. La ausencia de respuestas concretas por parte del Ejecutivo podría tener repercusiones significativas en el ámbito político y social del país.
A medida que avanza esta saga política, queda claro que las próximas semanas serán cruciales para determinar el rumbo del caso y la estabilidad del gobierno actual.
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