TRUMP AFIRMÓ QUE ESTADOS UNIDOS DIRIGIRÁ VENEZUELA POR TIEMPO INDEFINIDO

TRUMP AFIRMÓ QUE ESTADOS UNIDOS DIRIGIRÁ VENEZUELA POR TIEMPO INDEFINIDO

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Washington asumirá el control del país sin plazo definido y no descarta el uso de tropas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país asumirá el control de Venezuela por tiempo indeterminado, sin establecer una fecha para la devolución del poder. Según explicó, la administración estadounidense gobernará el país hasta que se concrete una transición que cumpla con estándares fijados por la Casa Blanca.

“No vamos a irnos hasta que esté hecho correctamente”, fue la definición que marcó el tono de su intervención.

Trump subrayó que será Estados Unidos quien determine cuándo y bajo qué condiciones se producirá la transferencia del poder y descartó de manera explícita cualquier continuidad del chavismo, incluso bajo una conducción alternativa.

Reconstrucción económica y control de recursos estratégicos

El mandatario vinculó el control transitorio con un plan de reconstrucción económica centrado en el sector energético. Afirmó que empresas estadounidenses intervendrán en la infraestructura petrolera venezolana para reactivar la producción y generar ingresos.

La administración directa de los recursos estratégicos fue presentada como un paso necesario para estabilizar al país, un argumento que Trump reforzó al evocar precedentes históricos de ocupaciones estadounidenses en Alemania, Japón e Irak.

La comparación con experiencias pasadas dejó en evidencia un modelo de tutela directa, con resultados aún inciertos.

Debate legal y tensiones internas en Washington

Desde el Departamento de Estado, Marco Rubio sostuvo que la operación no requería notificación previa al Congreso, al encuadrarla como una acción de aplicación de la ley. Sin embargo, Trump tomó distancia de inmediato y expuso tensiones dentro del propio gobierno.

“El Congreso filtra información”, afirmó el presidente, aunque admitió que los legisladores “sabían que íbamos a ir”.

La declaración volvió a poner en foco el debate sobre el control y la supervisión de las decisiones militares y políticas en el exterior.

“No tenemos miedo de poner botas en el terreno”

Trump endureció su mensaje al no descartar el despliegue de tropas terrestres en Venezuela. La frase marcó un quiebre con el discurso previo de su administración, que había negado la posibilidad de una presencia militar prolongada.

La advertencia funcionó como una señal directa de disuasión, tanto hacia actores internos como internacionales.

Incertidumbre sobre el poder en Caracas

Consultado sobre quién gobierna actualmente Venezuela, Trump respondió de forma imprecisa y habló de “un grupo” que coopera con Estados Unidos, sin dar nombres ni detalles. Aseguró además que hubo contactos con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien —según su versión— habría aceptado colaborar.

Las declaraciones contrastaron con el mensaje difundido por la televisión estatal venezolana, donde Rodríguez condenó la operación militar, dijo desconocer el paradero de Nicolás Maduro y Cilia Flores y exigió una fe de vida inmediata.

Dos relatos opuestos expusieron el vacío de poder y la confusión institucional tras la ofensiva estadounidense.

Detalles de la operación “Determinación Absoluta”

El jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, brindó precisiones técnicas sobre la misión, bautizada “Determinación Absoluta”. Informó que participaron 150 aeronaves y una fuerza especial de extracción destinada a capturar a Maduro.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine.

Según Caine, el operativo se apoyó en décadas de experiencia militar en Medio Oriente, Asia y África. También confirmó que aviones estadounidenses neutralizaron defensas aéreas venezolanas para permitir el ingreso de helicópteros a Caracas y que una aeronave fue alcanzada sin comprometer el resultado de la misión.

El despliegue fue presentado como una acción quirúrgica de gran escala, sin precedentes recientes en la región.

La amenaza de una segunda ofensiva

Trump reveló que Estados Unidos está preparado para lanzar una segunda ola de ataques, aunque consideró que no sería necesaria por el éxito del primer golpe. Aclaró, no obstante, que la opción sigue abierta.

El presidente definió el escenario futuro como una “asociación” entre ambos países, destinada a que los venezolanos sean “ricos, independientes y seguros”, aunque esa visión quedó atravesada por una contradicción central: la alianza se plantea tras el derrocamiento del gobierno y bajo tutela directa de Washington.

Una demostración de fuerza sin precedentes recientes

Desde Mar-a-Lago, Trump calificó la ofensiva como la mayor demostración de poder militar desde la Segunda Guerra Mundial. Aseguró que se utilizó un despliegue total por aire, tierra y mar, y sugirió que Caracas fue dejada sin electricidad, sin detallar si se trató de un ataque físico o cibernético.

La magnitud de la operación redefine el equilibrio regional y abre un escenario de consecuencias imprevisibles para América Latina y el sistema internacional.