Trump defendió la intervención militar en Venezuela mientras Maduro se declaró inocente ante la justicia de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a quedar en el centro de la escena internacional tras defender públicamente el operativo militar llevado a cabo en Venezuela, que concluyó con la detención de Nicolás Maduro. Lejos de moderar su discurso, el mandatario estadounidense calificó al líder chavista como “un hombre que mató a millones de personas” y reivindicó la acción como un éxito estratégico.
Trump aseguró que la intervención fue “brillante” desde el punto de vista táctico, destacando que no se registraron víctimas estadounidenses durante el despliegue. “Fue una operación impresionante. No hubo muertos de nuestro lado”, remarcó ante dirigentes republicanos, al tiempo que exigió reconocimiento político incluso de la oposición demócrata.
Según la versión oficial de Washington, la mayoría de las bajas registradas durante el operativo corresponderían a ciudadanos cubanos que cumplían tareas de apoyo y seguridad para el régimen venezolano. En ese contexto, Trump volvió a cargar con dureza contra Maduro, a quien describió como “violento” y responsable de torturas sistemáticas.
Uno de los puntos más sensibles de su relato fue la referencia al apagón generalizado en Venezuela. Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses lograron interrumpir el suministro eléctrico en gran parte del país como parte del factor sorpresa. “Solo quedaban velas encendidas. Lo tomamos completamente desprevenido”, sostuvo.
El mandatario norteamericano también utilizó el episodio para reforzar su discurso interno, reclamando que el Partido Demócrata reconozca el accionar de su gobierno. “A nivel táctico fue impecable. Deberían admitir que se hizo un buen trabajo”, lanzó.
MADURO SE DECLARÓ INOCENTE ANTE LA JUSTICIA DE EE.UU.
En paralelo a las declaraciones de Trump, Nicolás Maduro compareció este lunes por primera vez ante un tribunal federal en Manhattan, Nueva York. En la audiencia inicial, el exmandatario venezolano se declaró inocente de los cargos por narcotráfico y terrorismo y aseguró ser un “preso político”.
“Soy el presidente de Venezuela, soy un hombre decente y soy inocente”, afirmó a través de un intérprete, en una intervención que fue interrumpida por el juez Alvin Hellerstein, quien le advirtió que no era el momento para declaraciones políticas.
Maduro sostuvo que fue capturado en su residencia de Caracas y calificó su traslado a Estados Unidos como un “secuestro”. Junto a su esposa, se presentó ante el tribunal con la vestimenta naranja utilizada por los detenidos en el sistema penitenciario estadounidense.
La Justicia fijó la próxima audiencia para el 17 de marzo. Hasta entonces, Maduro y su esposa permanecerán detenidos en el Penal de Brooklyn, una cárcel federal de máxima seguridad, donde comparten alojamiento con otros reclusos de alto perfil.
El caso promete seguir escalando en tensión política y diplomática, mientras Estados Unidos refuerza su postura y Venezuela enfrenta un escenario de profunda incertidumbre institucional.



