El presidente de estados unidos brindó detalles del operativo militar en venezuela y aseguró que el líder chavista será procesado por la justicia norteamericana.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció una conferencia de prensa en la que confirmó la detención de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, tras un operativo militar realizado en Venezuela. Según explicó, ambos se encuentran bajo custodia estadounidense y fueron trasladados inicialmente a un buque de la Armada antes de ser llevados a territorio norteamericano.
“Están imputados en Nueva York y van camino a enfrentar a la Justicia”, afirmó Trump.
De acuerdo a sus declaraciones, los detenidos permanecen en el buque anfibio USS Iwo Jima, desde donde se concretará el traslado final hacia Nueva York, ciudad en la que enfrentarán cargos vinculados al narcotráfico.
Una operación planificada al milímetro
Trump destacó el nivel de preparación del operativo y sostuvo que se trató de una acción ejecutada con precisión absoluta. Según relató, las fuerzas especiales ensayaron cada movimiento con antelación, replicando incluso la estructura de la residencia donde se encontraba Maduro.
“Construyeron una casa idéntica, con los mismos pasillos, escaleras y sistemas de seguridad”, detalló el mandatario, subrayando el carácter estratégico del despliegue.
Nada quedó librado al azar: desde los accesos hasta los puntos ciegos del inmueble fueron analizados previamente.
Fuerzas de élite y traslado inmediato
Medios estadounidenses señalaron que el operativo estuvo a cargo de una unidad de élite de Delta Force, especializada en misiones de alto riesgo. Según esas versiones, Maduro y Flores fueron detenidos en su residencia durante la madrugada y trasladados en helicóptero hacia una base naval.
Trump, con tono irónico, se refirió al traslado aéreo y aseguró que se trató de un vuelo “seguro y eficiente”, remarcando el control total de la operación por parte de las fuerzas estadounidenses.
Advertencia sobre una posible nueva ofensiva
Durante su intervención, el presidente norteamericano también dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones militares. Afirmó que Estados Unidos está preparado para una segunda ola de ataques si la situación regional lo requiere.
El mensaje fue claro: Washington no descarta profundizar su intervención en Venezuela si considera que existen amenazas a la seguridad internacional.
La captura de Maduro representa un hecho de alto impacto político y geopolítico, con consecuencias aún difíciles de dimensionar tanto en América Latina como en el escenario internacional.






