Estados Unidos presiona para asegurar el paso petrolero clave y advierte a Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono en el conflicto con Irán y reclamó a varias potencias internacionales que colaboren para garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula una parte clave del comercio mundial de petróleo.
El mandatario instó públicamente a China, Francia y Reino Unido a desplegar embarcaciones en la zona con el objetivo de reforzar el control marítimo y evitar amenazas al transporte energético global.
Trump advirtió que Estados Unidos responderá con fuerza ante cualquier intento de interferir en el comercio internacional que atraviesa el estrecho.
Amenazas militares y presión diplomática
En una serie de mensajes publicados en su red social, el presidente norteamericano aseguró que su país no permitirá que la vía marítima se convierta en un punto de presión geopolítica.
“De una forma u otra, el estrecho de Ormuz estará abierto, seguro y libre”, afirmó Trump al referirse a la importancia estratégica de esa ruta marítima.
El mandatario también sostuvo que su gobierno no dudará en tomar medidas militares si continúan las amenazas contra la navegación internacional en la región.
Ataque a una isla petrolera iraní
Las declaraciones del líder estadounidense se produjeron pocas horas después de un ataque lanzado por fuerzas de Estados Unidos contra la isla iraní de Isla Kharg, considerada uno de los principales centros de exportación de petróleo del país.
Según el propio Trump, el operativo militar habría impactado en instalaciones estratégicas vinculadas a la industria energética iraní.
La isla es clave para la economía de Irán, ya que concentra gran parte del almacenamiento y exportación del petróleo que el país vende al mercado internacional.
Escalada en medio de la operación militar
El conflicto se desarrolla en el marco de la operación militar denominada Operación Furia Épica, que comenzó hace aproximadamente dos semanas en la región.
Durante ese período, Washington intensificó su presión sobre Teherán y aseguró que el objetivo de las acciones militares es debilitar su capacidad estratégica.
Trump aseguró que Irán se encuentra “seriamente debilitado” y afirmó que el gobierno iraní busca negociar un acuerdo.
La creciente tensión genera preocupación en los mercados energéticos y en la comunidad internacional, ya que cualquier interrupción en el estrecho de Ormuz podría afectar directamente el suministro global de petróleo.



