Un nuevo sondeo revela desconfianza mayoritaria y temores crecientes en trabajadores sindicalizados.
En la conducción de la CGT comenzó a ganar terreno una preocupación que hasta ahora se manejaba en voz baja. Un reciente estudio de opinión mostró que gran parte de la sociedad percibe que la reforma laboral anunciada por el Gobierno podría inclinar la balanza a favor del sector empresario, un diagnóstico que impactó de lleno en la estrategia de la central obrera.
En paralelo, el triunvirato sindical intensificó encuentros con gobernadores, referentes parlamentarios y bloques opositores para evaluar posibles mayorías legislativas capaces de modificar o frenar los ejes centrales de la reforma que el Ejecutivo presentará en los próximos días.
Un mensaje interno que marcó el pulso de la reacción sindical
En medio de este clima, distintos dirigentes que integran la CGT recibieron un mensaje interno enviado por Héctor Daer, uno de los miembros del triunvirato. El texto, que comenzó a circular de forma reservada, encendió las alertas en todas las estructuras del país.
Daer escribió:
«Compañeros/as, acabamos de anoticiarnos informalmente (no en forma oficial) del proyecto de ley que el Poder Ejecutivo envió al parlamento, donde se atacan los derechos laborales y sindicales, colectivos e individuales y se degrada la relación contractual del trabajo a su mínima expresión, ante esto es imperioso construir unidad de criterio, acción y concepción».
El mensaje continuó con una instrucción directa a todos los gremios confederados:
«Por lo tanto le pido a todas las organizaciones confederadas que posterguen todo tipo de discusión en las regionales del interior, priorizando un solo objetivo de defender nuestros derechos, debe imperar una sola estrategia derivada de los principios inalienables del Movimiento Obrero Organizado».
Finalmente, Daer cerró solicitando articulación inmediata en toda la estructura nacional:
«Les pido a todos los miembros del Consejo Directivo que articulen este mensaje con las filiales y/o delegaciones de cada organización».
Percepción social: preocupación por el sentido de la reforma
Los resultados del sondeo señalan un fuerte nivel de suspicacia:
El 58% de la población considera que la iniciativa beneficiará directamente a los empleadores, mientras que un 56% la vincula con una ofensiva sobre lo que denominan “privilegios sindicales”.
Entre los trabajadores sindicalizados, la postura es todavía más contundente: el 72% cree que los principales beneficiarios serán los dueños de empresas.
Temor a retrocesos en derechos
El estudio refleja inquietudes extendidas sobre posibles pérdidas en derechos laborales históricos.
El 71% teme cambios desfavorables en las indemnizaciones, y más de la mitad prevé mayores exigencias en la jornada, intensificación de tareas y el eventual regreso de mecanismos como los tickets de comida.
Expectativa de empleo: optimismo dividido
Consultados sobre si la reforma generaría nuevas oportunidades laborales, los encuestados mostraron posiciones encontradas.
El 43% de la población general cree que podrían generarse más oportunidades, mientras que el 48% lo descarta.
En el universo sindicalizado predomina el escepticismo: el 64% no espera mejoras en la creación de empleo.
Entre trabajadores informales y autónomos, el optimismo es notablemente mayor.
Clima económico: evaluación negativa y perspectivas delicadas
El recorte económico del sondeo ofrece un panorama complejo:
Casi la mitad de los consultados afirma que su situación empeoró en los últimos tres meses, tanto a nivel país como en su hogar.
Hacia adelante, el 43% anticipa un deterioro en la situación del país y un porcentaje similar teme dificultades en su economía familiar.
Ingresos familiares en tensión
El análisis de los ingresos refleja que el 42% apenas cubre sus gastos básicos, mientras que el 30% directamente no llega a cubrirlos.
Entre los afiliados sindicales, estos números se profundizan.
Evaluación de la gestión Milei
El estudio también midió percepciones sobre el Presidente.
El 53% desaprueba la gestión, cifra que se eleva al 59% entre los trabajadores agremiados.
Además, el 51% considera que las medidas profundizarán el empobrecimiento, frente a un 37% que cree que servirán para mejorar la situación del país.
Lo que viene
Con el escenario social y gremial en tensión, la CGT afina su estrategia. El mensaje interno de Daer fue leído como una señal inequívoca: unidad, disciplina y un objetivo común. La central sindical buscará ahora que la temperatura social reflejada en las encuestas encuentre correlato en el Congreso, donde se juega el destino de la reforma.





