El exmandatario brasileño permanece en cuidados intensivos con una leve mejoría clínica.
El estado de salud del expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, continúa bajo estricta observación médica luego de haber sido internado en una clínica de Brasilia por un cuadro de neumonía bacteriana. Según el último informe difundido por el equipo médico, el dirigente de 70 años mostró signos de evolución favorable en las últimas horas, aunque permanece en la unidad de cuidados intensivos.
La hospitalización se produjo el viernes pasado, tras presentar un cuadro clínico complejo que obligó a su traslado urgente a un centro de salud para recibir atención especializada.
LEVE MEJORÍA, PERO SIN PREVISIÓN DE ALTA
El parte médico difundido este lunes indica que el exmandatario registró una recuperación parcial en algunos indicadores clínicos, especialmente en lo relacionado con la función renal y los niveles de inflamación.
Los especialistas señalaron que el organismo del exjefe de Estado está respondiendo al tratamiento, aunque la evolución sigue siendo monitoreada de manera constante en terapia intensiva.
Pese a la mejora observada, los médicos aclararon que todavía no existe una fecha prevista para su alta hospitalaria, ya que el cuadro respiratorio requiere seguimiento permanente.
TRATAMIENTO CON ASISTENCIA MÉDICA PERMANENTE
Bolsonaro permanece bajo apoyo clínico intensivo, con un esquema de cuidados que incluye fisioterapia respiratoria y motora. El objetivo del equipo médico es estabilizar completamente su cuadro y evitar posibles complicaciones derivadas de la infección pulmonar.
El monitoreo es permanente debido a la gravedad del cuadro inicial y a los antecedentes médicos del exmandatario.
La neumonía fue provocada por una bacteria que ingresó en los pulmones tras un episodio de broncoaspiración, una situación que ocurre cuando líquidos del sistema digestivo pasan accidentalmente a las vías respiratorias.
UN CUADRO AGRAVADO POR ANTECEDENTES DE SALUD
El episodio que derivó en su hospitalización estuvo acompañado por fiebre alta, escalofríos intensos, vómitos reiterados y dificultades para respirar, síntomas que encendieron la alarma entre quienes lo asistían.
Los médicos también vinculan parte de sus complicaciones actuales con las secuelas del ataque que sufrió en 2018, cuando fue apuñalado durante un acto de campaña, un episodio que derivó en múltiples cirugías y problemas de salud posteriores.
PEDIDOS DE PRISIÓN DOMICILIARIA
En paralelo a su internación, el equipo legal del exmandatario continúa insistiendo ante la Corte Suprema para que se le conceda prisión domiciliaria por razones humanitarias, argumentando que su estado de salud requiere controles médicos permanentes.
Mientras tanto, el estado del ex presidente sigue bajo seguimiento clínico constante, y cualquier cambio en su evolución será informado a través de nuevos partes médicos.



