Trabajadores denuncian que la FOEVA carece de controles y que “El Papi” Pezzutti maneja el gremio como una secta, donde todos le besan la mano.
Trabajadores denuncian que la FOEVA carece de controles y que “El Papi” Pezzutti maneja el gremio como una secta, donde todos le besan la mano.