La conciliación obligatoria abrió una nueva instancia de negociación entre la empresa y la uom.
El conflicto laboral en las plantas del Grupo Mirgor en Río Grande escaló durante las últimas horas y volvió a poner bajo tensión a uno de los principales polos industriales de Tierra del Fuego.
La empresa dispuso la desvinculación de alrededor de 300 trabajadores, en el marco de una disputa con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por las medidas de fuerza realizadas en las plantas. Entre los trabajadores afectados se encuentran 28 delegados gremiales, según fuentes vinculadas al conflicto.
La intervención del Gobierno fueguino busca frenar la escalada y devolver el conflicto a una instancia de negociación.
La Provincia tomó intervención
Ante la profundización del enfrentamiento, el Ministerio de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego dispuso la conciliación obligatoria por un período inicial de 15 días.
La medida establece que las partes deben retrotraer la situación al momento previo al inicio del conflicto, mientras se desarrolla una instancia formal de diálogo entre la empresa y la representación sindical.
Además, el Gobierno provincial convocó a una audiencia para avanzar en la búsqueda de una salida al enfrentamiento y evitar que la disputa derive en nuevas medidas de fuerza.
El origen del conflicto
Desde la empresa sostienen que las medidas de fuerza impulsadas por la UOM afectaron el normal funcionamiento de la producción.
Mirgor argumentó que los paros tuvieron impacto sobre la actividad de sus plantas y cuestionó la modalidad de las protestas. La compañía señaló que las desvinculaciones no estarían vinculadas con una caída del consumo, sino con las consecuencias derivadas de la conflictividad laboral.
Por su parte, el gremio mantiene sus reclamos y la disputa quedó atravesada por una fuerte discusión respecto del alcance de las medidas sindicales y la situación de los trabajadores.
El punto más sensible de la negociación será determinar qué ocurre con los 300 trabajadores alcanzados por la medida y cómo se retoma la actividad en las plantas.
Una tensión que impacta en el polo industrial fueguino
El conflicto adquiere una dimensión particular por el peso que tiene la industria electrónica y autopartista en Río Grande y por la importancia de Mirgor dentro de la estructura productiva de la provincia.
La decisión empresarial y la posterior intervención del Gobierno fueguino vuelven a colocar en discusión el futuro del empleo industrial en Tierra del Fuego, en un contexto de cambios y tensiones que atraviesan al sector.
La conciliación obligatoria abre ahora un período de 15 días en el que las partes deberán intentar encontrar una salida al conflicto.
La negociación, en el centro de la escena
Con la intervención del Estado provincial, la disputa se traslada momentáneamente de las medidas directas a una mesa de negociación en la que deberán participar Mirgor y la UOM.
El desafío será encontrar un punto de acuerdo que permita recomponer la actividad y, al mismo tiempo, resolver la situación de los trabajadores alcanzados por las desvinculaciones.
La próxima audiencia será clave para determinar si la conciliación logra descomprimir el conflicto o si, una vez finalizado el período establecido, vuelven a aparecer medidas de fuerza y nuevas decisiones empresariales.



