DE LA DERROTA A LA ROSCA: REINOSO Y SU PROYECTO PERSONALISTA

DE LA DERROTA A LA ROSCA: REINOSO Y SU PROYECTO PERSONALISTA

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EDITORIAL | EL NUEVO «RENOVADOR» DEL CLAN

SEBASTIÁN REINOSO: EL «LOCUTOR» DEL DESASTRE

Editorial Don Micrófono y nada más ✍️| DIARIO DIGITAL CM24HORAS 

Dice que viene a renovar. Que trae aire fresco. Que es la nueva cara de la transparencia sindical junto al clan del pasado de una corrupción que conduce Miguel Garay. Pero lo cierto es que Sebastián Reinoso no es ningún recién llegado, ni mucho menos un símbolo de renovación. Es apenas otro eslabón del mismo clan que viene saqueando a estructuras políticas que integró como si fuera un kiosco personal.

Conductor de un programa de radio barrial donde se da el gusto de editorializar contra la conducción actual de SOEVA Luján, Reinoso cree que con el micrófono alcanza. Pero hay algo que el micrófono no tapa: su prontuario.

EL MERCENARIO DE LA POLÍTICA

Sebastián Reinoso no milita, negocia. Su recorrido político es una radiografía de la conveniencia personal: fue precandidato a concejal por el Partido Verde, pero cuando perdió la interna, reaccionó como lo hacen los malos perdedores: con venganza. Se quedó con recursos del partido, incluso con dinero, dejando en claro que la ética no es parte de su vocabulario.

“Reinoso: el que se postuló, perdió… y se llevó hasta la tele”

EL RECICLADO POLÍTICO

Pero no terminó ahí: se recicló rápidamente en el sector de Natalio Mema, dentro de Cambia Mendoza, donde consiguió lo que parece ser su verdadera especialidad: un cargo para su esposa como celadora, a cambio de su obediencia política. Reinoso no tiene ideología, tiene precio. Y ya lo ha cobrado.

Porque sí, Reinoso tiene pasado. Un pasado turbio. De esos que no se borran con discursos radiales. Se quedó con un televisor que pertecia al referente Félix Eliseo Pico Ferreyra y fondos del Partido Verde de Luján que lidera el actual diputado provincial Emanuel Fugazzotto, allá por los años en que intentaba hacerse un nombre en política. Un nombre se hizo, sin dudas. Pero no por su honestidad.

Y ahora, con cara de «yo no fui», aparece queriendo armar lista para las elecciones de SOEVA Luján. Se disfraza de outsider, de indignado con la política sindical. Pero su indignación no es con la corrupción, sino con no estar él en la punta del reparto.

Ah, y como si fuera poco, su esposa también está prendida del aparato político, acomodada como tantas otras parejas del poder que viven del Estado mientras simulan representar a los trabajadores.

TUNUYÁN: EL CLAN DE LOS REINOSO Y LA SOCIA ANCHI»

Como si fuera poco, el entramado familiar no se queda atrás: el hermano de Sebastián Reinoso traslada personal para una empresa tercerizada en una bodega de Tunuyán, gracias a los favores y la complicidad directa de la secretaria general de SOEVA Tunuyán, Belén Anchi. Una vez más, queda expuesto cómo se entrelazan los negocios sindicales, el acomodo y la corrupción, donde los puestos se reparten entre parientes y amigos, mientras los verdaderos trabajadores siguen siendo rehenes de este sistema podrido.

Lo de Reinoso no es nuevo. Es la clásica estrategia del lobo con piel de cordero: criticar al sistema mientras se prepara para entrar por la ventana. Pero que no nos confunda la FM barrial: no se puede limpiar la mugre con trapo sucio.


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