El oficialismo busca aprobar ambas reformas durante agosto.
La Cámara de Diputados puso en marcha el debate de dos iniciativas centrales para la agenda económica del Gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al régimen de Inocencia Fiscal.
El oficialismo pretende acelerar el tratamiento en comisiones para obtener dictamen durante la próxima semana y llevar los proyectos al recinto antes de que termine agosto. El 26 de agosto aparece como la fecha con mayores posibilidades, aunque el 19 continúa sobre la mesa como alternativa.
La estrategia de La Libertad Avanza apunta a concentrar en una misma etapa legislativa dos reformas que el Gobierno considera claves para su programa económico.
INOCENCIA FISCAL: AMPLIAR EL RÉGIMEN
El proyecto modifica el esquema simplificado de Ganancias y propone eliminar los actuales límites de ingresos y patrimonio para acceder al régimen.
De esta manera, quedarían sin efecto los topes establecidos en $1.000 millones de ingresos anuales y $10.000 millones de patrimonio, ampliando el universo de contribuyentes que podrían utilizar la modalidad simplificada.
Desde el Gobierno sostienen que la modificación busca facilitar el cumplimiento tributario y generar mayores incentivos para que los contribuyentes formalicen sus activos.
La oposición, en cambio, reclama excluir expresamente a los funcionarios públicos del régimen y exige mayores mecanismos de control y transparencia.
EL BANCO CENTRAL, EN EL CENTRO DEL DEBATE
El segundo eje de la discusión es la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Durante el plenario, el presidente de la entidad, Santiago Bausili, defendió el proyecto y sostuvo que la iniciativa apunta a consolidar una autoridad monetaria con mayor independencia y un objetivo central: reducir la inflación.
La propuesta contempla restricciones al financiamiento del Tesoro por parte del BCRA, redefine las funciones de la institución y establece nuevas condiciones para garantizar su autonomía.
Uno de los puntos que genera debate es el mecanismo para remover al presidente y al directorio del Banco Central. El proyecto oficial plantea exigir una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
El Gobierno busca blindar institucionalmente al BCRA para limitar la influencia política sobre sus decisiones y evitar que la emisión vuelva a utilizarse como herramienta de financiamiento estatal.
LOS BLOQUES DIALOGUISTAS NEGOCIAN
Mientras el oficialismo busca garantizar los votos, los bloques dialoguistas plantearon que el acompañamiento a las reformas debe estar acompañado por la posibilidad de impulsar sus propias iniciativas.
En las reuniones participaron representantes de la UCR, PRO, Provincias Unidas, Innovación Federal y otros espacios parlamentarios.
Entre los pedidos aparecen proyectos vinculados con seguridad rural, narcomenudeo, tarifas eléctricas diferenciales, devolución del IVA a turistas y actualización del Código Penal frente al avance de la inteligencia artificial.
La negociación parlamentaria será determinante: el oficialismo necesita construir acuerdos para acelerar su agenda económica sin perder el respaldo de los bloques aliados.
UNA SESIÓN CLAVE PARA AGOSTO
La hoja de ruta comenzó a definirse en reuniones políticas encabezadas por Karina Milei y continuó con encuentros entre funcionarios económicos y legisladores.
El objetivo de la Casa Rosada es llegar al recinto con los consensos necesarios y convertir ambos proyectos en leyes durante agosto.
El tratamiento de la iniciativa sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que ya cuenta con media sanción del Senado, permanece todavía sin una fecha definida.



