El Gobierno impulsa cambios estructurales en la Ley de Sociedades para adaptar el régimen legal a la economía digital.
La Cámara Alta comenzará a analizar una de las reformas más ambiciosas en materia societaria de las últimas décadas. Este miércoles a partir de las 15:30 en el Senado de la Nación en la comisión de Legislación General, tendrá lugar la exposición del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El proyecto promovido por el Gobierno nacional apunta a flexibilizar la organización de las empresas, reducir regulaciones y habilitar nuevas formas de funcionamiento basadas en tecnología e inteligencia artificial.
La discusión tendrá como principal expositor al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien defenderá una iniciativa que propone modificar aspectos centrales de la legislación vigente desde hace más de medio siglo.
La propuesta busca otorgar mayor autonomía a los socios para definir la estructura y el funcionamiento de sus compañías, limitando la intervención estatal a situaciones excepcionales.
El eje de la reforma consiste en trasladar el poder de decisión desde los organismos de control hacia los estatutos societarios, permitiendo que las empresas establezcan sus propias reglas de organización.
Hacia una empresa completamente digital
Uno de los cambios más significativos contempla la digitalización integral de las sociedades comerciales.
La iniciativa habilita la utilización de domicilios electrónicos, registros digitales, libros societarios virtuales y la celebración de asambleas a distancia, eliminando numerosos procedimientos presenciales.
Además, se incorpora la posibilidad de constituir sociedades mediante firmas electrónicas o digitales, agilizando trámites y reduciendo costos administrativos.
El proyecto busca adecuar el marco normativo a una realidad empresarial donde muchas compañías operan de forma remota, distribuida y con fuerte presencia tecnológica.
Inteligencia artificial y nuevas estructuras empresariales
La reforma introduce figuras inéditas dentro del sistema jurídico argentino.
Entre ellas aparece la denominada «Sociedad Automatizada», un modelo empresarial diseñado para funcionar mediante algoritmos e inteligencia artificial, con mínima o nula intervención humana en sus operaciones cotidianas.
También se contempla el reconocimiento de organizaciones descentralizadas basadas en tecnología blockchain, conocidas internacionalmente como DAO.
Por primera vez, la legislación argentina podría incorporar estructuras empresariales gestionadas mediante inteligencia artificial y tecnologías descentralizadas.
Menos burocracia y mayor libertad
Otro de los pilares del proyecto es la reducción de restricciones regulatorias.
La iniciativa establece que los registros públicos no podrán imponer limitaciones adicionales a las previstas por la ley, eliminando diversas exigencias que actualmente condicionan la constitución y el funcionamiento de las sociedades.
Asimismo, propone flexibilizar el objeto social de las empresas, permitiendo desarrollar múltiples actividades sin necesidad de que estén vinculadas entre sí.
La filosofía de la reforma apunta a simplificar la actividad empresarial y eliminar obstáculos burocráticos considerados innecesarios por el Ejecutivo.
Resolución de conflictos y apertura internacional
El texto también incorpora herramientas destinadas a brindar mayor flexibilidad jurídica a las compañías.
Las sociedades podrán acordar mecanismos arbitrales para resolver controversias internas y, en determinados casos, someter sus disputas al derecho extranjero o a normas de comercio internacional.
Según los impulsores del proyecto, estas herramientas permitirán otorgar mayor previsibilidad a las inversiones y acelerar la resolución de conflictos.
Una discusión que recién comienza
La exposición de Sturzenegger marcará el inicio formal del tratamiento legislativo en la Comisión de Legislación General del Senado.
Junto al ministro participarán funcionarios especializados en materia jurídica y registral, quienes explicarán los alcances técnicos de la propuesta.
El debate promete generar posiciones encontradas, ya que mientras el Gobierno sostiene que la reforma modernizará el sistema societario argentino, sectores críticos advierten sobre los desafíos regulatorios que plantean algunas de las nuevas figuras contempladas en el proyecto.



