Más de 500 brigadistas combaten focos activos mientras avanza la emergencia ígnea en la Patagonia.
La Patagonia atraviesa una de las situaciones más críticas de los últimos años. En la provincia de Chubut, más de 500 bomberos, brigadistas y personal de apoyo continúan trabajando contrarreloj para contener los incendios forestales que afectan al Parque Nacional Los Alerces y a la zona de Puerto Patriada, donde el fuego ya arrasó decenas de miles de hectáreas.
El operativo, coordinado entre organismos provinciales y nacionales, incluye helicópteros, aviones hidrantes, autobombas, camiones cisterna y más de 60 camionetas, desplegadas en puntos estratégicos para enfrentar los focos más activos.
El fuego avanza sobre bosques nativos y áreas de difícil acceso, lo que obliga a un trabajo extremo y sostenido del personal en terreno.
Según informó el Gobierno de Chubut, el frente más complejo continúa en el sector conocido como “Primera Cantera”, donde se concentran los mayores esfuerzos. Allí, brigadistas realizan ataques directos con herramientas manuales y equipos de agua, mientras las condiciones climáticas —especialmente el viento— complican las tareas.
Durante las últimas horas se registraron reactivaciones en Simón Marchand y Villa Lago Rivadavia, además de focos secundarios en el cañadón de Eco Aldea. Si bien se detectaron incendios cercanos a viviendas, las autoridades confirmaron que no se reportaron domicilios afectados.
El viento intenso genera focos secundarios y obliga a redoblar la vigilancia en zonas pobladas.
En paralelo, en Cholila y sectores limítrofes con Neuquén, se implementaron enfriamientos permanentes con autobombas y un vehículo unimog, luego de que el fuego alcanzara más de 16.700 hectáreas, de acuerdo con datos del Comando Unificado.
El área de Puerto Patriada es una de las más castigadas: allí, las llamas consumieron más de 28.500 hectáreas desde el inicio del incendio, ocurrido el pasado 5 de enero. Bomberos de las bases de Epuyén y El Maitén trabajan en la detección de puntos calientes para evitar nuevos rebrotes.
Maquinaria pesada y camiones cisterna resultan claves para abrir fajas cortafuego y garantizar el abastecimiento de agua.
Emergencia Ígnea en la Patagonia
La magnitud de la crisis llevó al Gobierno nacional a oficializar la Emergencia Ígnea en la provincia de Santa Cruz, que se suma así a Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, todas afectadas por incendios de gran escala.
En territorio santacruceño, los focos se concentran al sur de Puerto San Julián, alcanzando zonas sensibles como la Reserva Provincial Península de San Julián y el Parque Interjurisdiccional Marino Makenke. Aunque el fuego se acercó a menos de 4 kilómetros de áreas residenciales, las autoridades indicaron que no existe riesgo inmediato para la población.
La prioridad es proteger a las personas y preservar ecosistemas únicos, en un escenario sin lluvias a corto plazo.
Desde la Administración de Parques Nacionales destacaron que la coordinación entre provincias y Nación es permanente. En total, el Estado ya movilizó 426 brigadistas y una amplia flota logística para enfrentar los incendios que también afectan a los parques Lago Puelo, Nahuel Huapi y Lanín.
Con pronósticos climáticos adversos y múltiples frentes activos, la lucha contra el fuego en la Patagonia continúa siendo una batalla diaria, donde cada hora resulta clave para evitar daños irreversibles en uno de los patrimonios naturales más valiosos del país.



