Diferencias internas y ausencias clave frenaron el encuentro previsto en el Consejo Federal de Inversiones.
La estrategia de un grupo de gobernadores para presionar por modificaciones en la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional sufrió un fuerte revés. La reunión prevista en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) fue finalmente suspendida en un contexto marcado por fracturas políticas y falta de consenso entre las provincias.
El encuentro tenía como objetivo principal analizar mecanismos de compensación ante la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas, una de las medidas incluidas en el proyecto oficial y que genera preocupación en las arcas provinciales.
La falta de una postura unificada dejó sin respaldo político a la cumbre y expuso las tensiones entre los mandatarios.
Según trascendió, varios gobernadores considerados “dialoguistas” ya habían anticipado que no participarían del encuentro, lo que terminó por vaciar de contenido la convocatoria. Estas ausencias se produjeron luego de una serie de reuniones individuales con el ministro del Interior, Diego Santilli, quien avanzó en negociaciones bilaterales con los jefes provinciales.
El diálogo directo con la Casa Rosada terminó desactivando una foto política que buscaba mostrar presión colectiva.
Entre los mandatarios que manifestaron su rechazo a la modernización laboral se encuentra el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, uno de los dirigentes peronistas que expresó reparos tanto al contenido de la reforma como al impacto fiscal de las medidas.
La suspensión de la reunión refleja un escenario de gobernadores divididos, sin una estrategia común frente a la iniciativa oficial, y debilita la posibilidad de articular un bloque capaz de condicionar el avance de la reforma laboral en el Congreso.
Sin cumbre y sin consenso, el intento de los gobernadores por incidir en la reforma laboral pierde fuerza política.
Mientras tanto, el Gobierno continúa con su hoja de ruta legislativa, capitalizando la falta de coordinación provincial y apostando al diálogo individual para sostener el respaldo necesario en el Parlamento.



