La jura de los 127 nuevos legisladores reconfigura el mapa político: avances libertarios, rupturas en el peronismo y una puja abierta por la tercera fuerza.
Redacción Periodismo Parlamentario ✍️ Diario Digital CM24HORAS
Un inicio de sesiones marcado por la presencia presidencial
La Cámara de Diputados abrió este martes la jornada de juramentos con un condimento inusual: la presencia del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ubicados en los palcos del recinto.
La ceremonia fue encabezada por el legislador Gerardo Cipolini, en una sesión que formalizó el ingreso de los 127 diputados electos en octubre.
La Libertad Avanza (LLA) se estrenó como primera minoría, alcanzando 94 miembros y logrando así el objetivo político que la Casa Rosada venía persiguiendo desde hace semanas.
La maniobra que redefinió el equilibrio interno
En las horas previas, el oficialismo coronó una jugada clave:
la fractura del bloque de Unión por la Patria tras la decisión de tres diputados alineados al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, de conformar el nuevo espacio “Elijo Catamarca”. También se sumó el entrerriano Francisco Morchio.
Este movimiento terminó de darle a LLA la primera minoría, un gesto de poder que reconfigura el tablero legislativo antes del 10 de diciembre.
El impulsor del armado fue el presidente de la Cámara, Martín Menem, quien en poco más de un mes cumplió el mandato político de fragmentar al peronismo y sumar adhesiones de sectores diversos: ex PRO, radicales dispersos y representantes provinciales aliados.
Negociaciones con gobernadores y la disputa por YMAD
Uno de los capítulos decisivos fue la negociación con Catamarca en torno a Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), cuyos fondos podrían pasar a control provincial.
Ese acuerdo aceleró la salida de Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot, mientras que Claudia Palladino permaneció con el bloque peronista.
La Casa Rosada utilizó su creciente vínculo con gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta) para expandir su influencia.
Puja abierta: quién será la tercera fuerza de la Cámara
Con la primera minoría definida, el Congreso ahora enfrenta otra batalla:
la carrera por convertirse en tercera fuerza, un lugar estratégico para influir en votaciones clave.
1. El espacio de Sáenz y los gobernadores aliados
Podría absorber a libertarios disidentes hoy repartidos entre MID y Coherencia.
En total, seis bancas que potenciarían un interbloque competitivo en un Congreso polarizado.
2. Provincias Unidas: la apuesta federal
La coalición impulsada por los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) avanza en sumar a referentes como Miguel Pichetto, Nicolás Massot, Maximiliano Ferraro, Mónica Frade y a los radicales del extinto “Democracia Para Siempre”.
El armado podría alcanzar unos 20 diputados si las negociaciones prosperan.
Gisela Scaglia, vicegobernadora santafesina, suena fuerte para presidir el interbloque.
3. Una versión reducida de Juntos por el Cambio
Otro de los esquemas en danza incluye al PRO debilitado (13 diputados) y a sectores de la UCR alineados con los gobernadores Gustavo Valdés, Leandro Zdero y Alfredo Cornejo. Buscan sumar además al MID para engrosar su número.
Un Congreso fragmentado que anticipa un año político intenso
Las juras dejaron en evidencia un escenario marcado por la polarización, la fragmentación partidaria y la centralidad de los acuerdos interbloques.
Con LLA al frente como primera minoría, el equilibrio de poder se trasladará a las alianzas móviles que se formen en las próximas semanas.
El debate por quién ocupará el rol de tercera fuerza será clave para entender el Congreso que viene.



